3 Preguntas que tienes que hacerte antes de invertir

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En algún momento de nuestra vida podemos plantearnos invertir nuestro dinero, que hemos ahorrado durante un tiempo, en los mercados financieros. Ya sea mediante la compra de acciones, fondos de inversión, planes de jubilación u otros productos que nos hayan aconsejado. Antes de entrar en la vorágine de los mercados debemos plantearnos ciertas preguntas antes de invertir para elegir aquellos productos que mejor se adapten a lo que buscamos.

¿Cuál fue la rentabilidad histórica?

Conocer como ha funcionado dicho producto anteriormente es un buen punto de partida. A veces podemos observar que cuando examinamos un fondo de inversión lo primero que se “nos vende” es la maravillosa rentabilidad que ha obtenido durante el último año.

Si solo nos fijásemos en el dato del último año estaríamos cometiendo un grave error, quizás en ese año la rentabilidad haya sido excepcional y el resto de años obtuvo pérdidas, o su rendimiento estuvo por debajo de su benchmark. Por lo tanto tendremos que recurrir a la evolución histórica para hacernos una idea más fiable sobre la gestión de dicho fondo.

¿Cómo se comportan los productos de inversión alternativos?

En alguna ocasión nos intentarán vender algún producto que será el “no va más” en cuanto a rentabilidad y seguridad.

Lo que tenemos que tener claro es que las decisiones de inversión deben estar estudiadas y basarnos en datos objetivos. Para ver si podemos obtener el máximo rendimiento de nuestro dinero tendremos que comparar entre las diferentes alternativas de inversión que haya en el mercado.

A la hora de hacer estas comparaciones tendremos que tener en cuenta el riesgo, la rentabilidad, la liquidez y la fiscalidad del producto. A veces nos puede interesar más tener ciertos beneficios fiscales que una mayor rentabilidad.

¿Cuáles son los costes asociados a nuestra inversión?

Tendremos que tener en cuenta los gastos de comercialización, de intermediación, comisiones, etc.

En ocasiones nos pueden vender productos atractivos desde el punto de vista de la rentabilidad pero que tienen unos costes (comisiones, penalizaciones, etc.) asociados que hacen que ya no sean tan atractivos para nosotros y que de haberlos tenido en cuenta quizás hubiéramos encontrado alguna alternativa mejor.

También es importante tener en cuenta el denominado “impuesto silencioso”, la inflación (incrementos en el nivel de precios), que puede hacer que la rentabilidad real de nuestra inversión se vea mermada.

En lo que deberíamos fijarnos a la hora de buscar rentabilidad en un producto financiero, no es la rentabilidad nominal si no que lo importante sería comparar la rentabilidad real de las diferentes alternativas.