3 Ratios financieros básicos para invertir en la bolsa de valores

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La mayoría de pequeños inversores que colocan parte de sus ahorros en la bolsa de valores generalmente no tienen grandes conocimientos acerca de su funcionamiento, simplemente buscan y esperan obtener una buena rentabilidad a largo plazo.

Lo que hacen principalmente es invertir en aquellas acciones de empresas conocidas y se ciñen al mercado estatal. Algunos empiezan a comprar prensa económica en la cual miran los gráficos que allí se publican y leen alguna recomendación, otros, acuden a internet como fuente de información. En función de esos gráficos invierten, el modelo es sencillo: si el gráfico muestra pendiente positiva invierten, si es negativa, no invierten. Pese a que pueda funcionar en algunos casos (el factor suerte es importante), es un modelo terrible y que no se lo recomiendo a nadie.

Antes de invertir deberíamos estudiar un poco donde metemos nuestro dinero y evitar dejarnos llevar por la “intuición”. A continuación vamos a ver qué ratios podremos mirar antes de hacer nuestras inversiones.

El PER (Price to Earnings Ratio)

Seguramente hayamos escuchado este término o lo hayamos leído en prensa económica. Es un ratio muy utilizado en el análisis bursátil de empresas e indica cuantas veces el beneficio neto se encuentra reflejado en el precio de una acción. Representa el número de años necesarios para que los beneficios obtenidos igualen al capital (suponiendo que las componentes fueran constantes).

La fórmula de cálculo es bastante sencilla:

PER = Precio de la acción / Beneficio neto anual por acción

El PER puede aumentar si el precio de la acción sube o si el beneficio neto por acción baja. Este indicador puede indicarnos si una acción está cara o barata, pero solo nos es útil si lo comparamos con otras empresas del mismo sector.

Para evaluarlo, tendremos que ver su evolución pasada y sus proyecciones futuras (basadas en previsiones).

El ratio de endeudamiento

Las empresas con mayor deuda pueden ser aquellas que tratan de crecer rápidamente o están luchando por mantenerse a flote en un mercado exigente. De cualquier forma, un ratio de deuda elevado, es un indicador de riesgo.

¿Cómo determinamos el tamaño de la deuda de una empresa? Para calcular el ratio de deuda, simplemente tenemos que dividir el importe de la deuda (Pasivo) por el Patrimonio neto más el Pasivo.

Ratio endeudamiento = Pasivo / (Patrimonio neto +Pasivo)

Se suele indicar que el valor óptimo para este ratio debe estar comprendido entre 0,4 y 0,6. Un valor mayor a ese estaría reflejando la pérdida de autonomía financiera de la empresa frente a terceros. Si es menor, la empresa se puede enfrentar a un exceso de capitales propios.

Ratio precio/flujo de caja (Cash Flow)

Este ratio es similar al PER conceptualmente. Y refleja cómo el mercado valora la evolución futura de la compañía en función de los flujos de caja.

Su cálculo es el siguiente:

PCF = Precio cotización / Flujo de caja

Este ratio puede aumentar por dos vías, que aumente el precio de cotización o que baje el flujo de caja.

Si nos encontramos ante un PCF elevado podemos esperar 2 cosas. La primera es que el mercado espere un crecimiento por parte de los dividendos. Y la segunda es que la empresa se encuentre sobrevalorada debido a que la generación de fondos futuros va a ser menor a la prevista.

Si ocurre lo contrario, y estamos ante PCF bajos, éstos podrían darse por los siguientes 3 motivos. Que la empresa esté infravalorada, no se confía en los planes futuros de la empresa y que las expectativas que se tengan de los flujos de caja sean negativas.

Este ratio no debe evaluarse de manera aislada sino que debe compararse con el del resto de empresas o media del mismo sector.