5 Consejos para sobrevivir a un mal momento económico

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Desde el 2008 vivimos en una crisis que parece no tener fin y cada vez que sale una noticia económica parece peor que la anterior. Mientras tanto parece que los políticos ya empiezan a ver brotes verdes (en anteriores ocasiones fracasaron en sus predicciones) que no se ven reflejados en el día a día de un ciudadano normal. Pero, ¿qué podemos hacer como consumidores para sobrevivir al mal momento económico en el que vivimos? Los siguientes cinco consejos te muestran cómo hacerlo.

Ajustar las compras a la realidad

Todas las personas desean cosas de marca o tienen algún tipo de capricho pero la mayoría no podemos permitirnos hacer esas compras. Hay una solución bastante sencilla a este problema. Si no podemos pagarlo, no lo compraremos. Esto suele ser uno de los problemas más sencillos de entender pero es uno de los más difíciles de implementar cuando estamos frente a frente a lo que queremos comprar y tenemos la tarjeta de crédito cerca.

Si no podemos pagar en efectivo, quizás no podamos permitírnoslo

Vivimos en un mundo que genera deuda continuamente. Todo el mundo tiene deudas, o estamos pagando el coche, o la hipoteca, o pagando las deudas contraídas con la tarjeta de crédito, o cualquier combinación de las anteriores. Comprar algo que no podemos pagar ahora, especialmente en un momento de crisis como el actual, no es una buena idea. Si por ejemplo adquirimos una casa y solicitamos una hipoteca, puede que la vivienda se devalúe y a largo plazo estaremos pagando mucho más de lo que valía la casa. Porque tengamos una mayor facilidad para acceder al crédito no implica que sea un buen momento para comprar.

El pago de intereses es un lujo

Cuando pagamos intereses por la compra de un producto estamos pagando el lujo de tenerlo ahora. El simple hecho de pagar intereses significa que el precio que estamos pagando para hacer la compra es mayor que el precio de venta del artículo. Es mejor esperar para realizar la compra sin tener que incurrir en intereses. Esto es significativo en las compras con tarjeta de crédito ya que aplican un interés de hasta el 24% anual.

Si tenemos deudas hay que dejar de gastar

Cuando compramos una casa, la cuantía es tan elevada que no podemos pagarla en efectivo. Esta debería ser la excepción y no la regla. Adquirir más deuda, a parte de la que tengamos, es un error muy frecuente y muy difícil de solucionar ya que requiere unos grandes esfuerzos para eliminarla. Debemos ser realistas y confeccionar un presupuesto acorde con nuestra situación financiera. Una vez sepamos en qué estamos gastando el dinero podremos ajustar los gastos a nuestra situación.

Nadie te va a salvar

En tiempos de incertidumbre económica como el actual, mucha gente piensa que el gobierno será capaz de ayudarlos, pero lamentablemente esto no es así y los gobiernos no ayudan a sus propios ciudadanos. En la mayoría de los casos el gobierno no te salvará por lo que tendremos que hacerlo nosotros mismos.

Cuando la economía se encuentra en recesión no basta con mirar o predecir lo que puede pasar, también tenemos que mirar de donde viene nuestro dinero. Nuestro jefe quizás se enfrente a las mismas dificultades que las nuestras: tiene que pagar facturas y equilibrar las cuentas de la empresa a medida que las ventas caen. Al igual que nosotros, nuestro jefe intentará reducir costes y esto podría suponer despidos en el seno de la empresa. Nosotros podríamos estar en serios problemas si no hemos previsto esta posibilidad. Lo que tendríamos que hacer para evitar problemas sería crear un fondo de emergencia.

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Incluso en momentos de bonanza

Estos consejos funcionan igual de bien cuando estamos en tiempos de bonanza económica así que no hay que esperar a estar en dificultades para empezar a tomar decisiones inteligentes. Debemos adaptar nuestro estilo de vida a cosas que podamos pagar y no adquirir objetos de manera compulsiva ni realizar compras para impresionar al vecino. Seguramente no lleguemos a llevar el tren de vida que desearíamos pero al menos no tendremos que preocuparnos por mantener al día el pago de nuestras facturas.