5 Cuestiones antes de solicitar una tarjeta de crédito

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La popularidad de las tarjetas de crédito se puede explicar por su facilidad a la hora de utilizarlas. El titular de una tarjeta solo debe pasar una pieza de plástico por un lector para realizar un pago.

Pese a que su uso es sencillo, las tarjetas de crédito son instrumentos financieros complejos. Por este motivo las personas que se planteen conseguir una deberían hacerse las siguientes preguntas:

¿Qué opciones tengo?

Hay mucha oferta de tarjetas de crédito, pero solo podrás acceder a unas determinadas en función a tu puntuación crediticia.

Si siempre pagas tus cuentas a tiempo y no tienes deudas, entonces lo más probable es que tengas una buena puntuación y por tanto podrás acceder a tarjetas de crédito con más ventajas.

Si por el contrario tu puntuación crediticia es mala entonces solo podrás acceder a tarjetas de crédito básicas.

También existen tarjetas de crédito para estudiantes, y dentro de estos también se observa su historial de crédito para determinar a qué tipo de tarjetas pueden acceder.

¿Tengo demasiadas tarjetas de crédito?

Mucha gente no solo tiene una tarjeta de crédito, tienen varias. La razón de que tengan más de una puede deberse a que cada una ofrece diferentes ventajas o tienen diferentes condiciones de financiación.

Pero ¿cuántas son demasiadas? Ciertamente, serán demasiadas si estas personas tienen problemas para llevar a cabo un registro de todas sus cuentas y pagar a tiempo la deuda. Lo recomendable en estos casos es considerar la posibilidad de consolidar la deuda y no volver a usar las tarjetas deshacerse de las que no nos hagan falta.

Además cuantas más tarjetas de crédito tengamos más tentados a gastar nos sentiremos y es por ello por lo cual también deberíamos preguntarnos si son necesarias tantas tarjetas.

Otro factor a considerar es ver el gasto anual de nuestras tarjetas y estudiar si las tarjetas de crédito que tenemos nos están aportando tanto valor como para justificar el gasto.

¿Qué pasa si no pago mi deuda por completo?

Una tarjeta de crédito podríamos equipararlo a un préstamo. Pero lo mejor de las tarjetas es que con muchas no tendremos que pagar intereses si los pagos los realizamos en el tiempo prefijado.

Si no hacemos frente al pago en su tiempo, tendremos que soportar los intereses que se hayan generado. Esto es muy peligroso porque es como una bola de nieve, cada vez nuestra deuda será más y más grande, ya que los intereses de las tarjetas suelen ser elevados (24% anual).

Para evitar estos problemas, lo mejor es pagar la deuda en aquellos plazos que no generen intereses.

¿Los puntos o recompensas de las tarjetas valen la pena?

Gran parte de las personas que tienen una tarjeta de crédito, la tienen porque piensan que los programas de puntos realmente les compensan.

Lo primero que debemos hacer es comparar las diferentes tarjetas a las que podemos acceder y ver si las que ofrecen programas de puntos cobran más intereses que las que no tienen este tipo de beneficios. En la mayoría de los casos, las tarjetas que acumulan puntos no valdrán la pena.

Además, la ansiedad por tratar de conseguir puntos te puede llevar a realizar compras compulsivas que quizás ni necesites, así que trata de huir de ellas si no quieres realizar gastos innecesarios.

¿El uso de la tarjeta mejora o empeora mi puntuación crediticia?

Algunas personas no usan las tarjetas de crédito porque piensan que su puntuación crediticia empeorará. Esto tendría sentido si lo que haces con tu tarjeta es acumular deuda.

De lo contrario, tener tarjetas y realizar los pagos a su debido tiempo te ayudará a mantener un historial crediticio sólido.