7 Gastos que pueden lastrar tu presupuesto en un viaje

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Cuando preparamos un presupuesto para un viaje normalmente siempre dejamos una especie de colchón para cubrir los gastos imprevistos.

El volumen del colchón depende de cada uno y de sus finanzas, pero generalmente se mueve entre el 10% y el 20% del presupuesto.

La realidad es que es difícil anticiparnos a los gastos que nos pueden surgir durante un viaje, e incluso, en ocasiones los gastos que no hemos planificado acaban sobrepasando el margen del 20% que estábamos contemplando y tenemos que recurrir a dinero que teníamos preparado para otras cosas.

Para evitar esta situación te presentamos 7 gastos a los que normalmente no prestamos mucha atención. Si los metemos en nuestro presupuesto es más difícil que tengamos que recurrir a dinero extra para disfrutar de nuestras merecidas vacaciones.

Impuestos de salida

Aunque mucha gente quizás no lo sepa, si volamos a ciertos países, a la vuelta tendremos que pagar un impuesto. Y es algo que no se puede evitar, así que tendrás que investigar antes del viaje sobre si se cobra este tipo de impuestos en tu destino.

Incluso hay algunos países que también tienen un impuesto de entrada. Lo aconsejable, si no sabes, si el país al que viajas cuenta con algún tipo de estos impuestos es llevar un poco de efectivo antes de embarcar debido a que si estamos sin él podremos perder nuestro vuelo.

Aperitivos

Lo más seguro es que hayamos incluido en nuestro presupuesto una partida destinada a comida, pero los aperitivos y bebidas también deberían estar contempladas.

Por ejemplo, si tienes un vuelo con escalas, puedes tener la tentación de comprar algo de comer y tomarte un café mientras esperas en el aeropuerto. Y no solo esto, si tienes un vuelo largo y compras algo en el avión también deberías incluirlo en tu presupuesto.

Además, durante el viaje, también habrá momentos en los que tomes un café o compres un aperitivo durante una visita, etc.

Para cubrir estos gastos tendrás que hacer una estimación.

Tasas aeroportuarias

Las compañías aéreas de bajo coste son las responsables de “ocultar” los gastos “extras” hasta el último momento.

Muchas veces vemos los precios de los vuelos y parecen realmente baratos pero cuando llegas al final del proceso de compra, puedes observar que el precio se ha multiplicado (cuando hablamos de vuelos baratos) ya que se le han añadido las tasas.

Debes tener esto muy en cuenta si no quieres que tu presupuesto se desvíe demasiado de lo que tengas pensado gastar.

Otra típica tasa es la que se deriva de llevar exceso de equipaje. Algunas compañías son menos estrictas que otra en cuanto a los límites establecidos, pero mejor es prevenir que curar. Antes de que salga el vuelo, lo mejor es revisar las políticas de equipaje de la compañía y luego medir y pesar tus maletas.

Dependiendo de la compañía aérea, también te puede cobrar cargos extra por no facturar a través de internet, o por imprimir ellos la tarjeta de embarque. También debes asegurarte de que los nombres están bien escritos ya que si hay que cambiar el titular del billete, tendrás que hacer frente a otra tasa.

Aparcamiento

Las tarifas de aparcamiento en las grandes ciudades pueden ser realmente caras.

Tu hotel quizás no disponga de un garaje donde estacionar el vehículo, así que debes leer la letra pequeña antes de hacer una reserva de hotel. Si vas con tu automóvil y no tienes sitio donde aparcarlo, los gastos en parking pueden tirar por los suelos todo tu presupuesto.

Roaming

Antes de viajar a cualquier país asegúrate de si tu compañía te cargará gastos por hacer uso del roaming.

Si no necesitas una conexión a internet, puedes apagar el servicio de datos y activar únicamente el wi-fi cuando sea necesario. Para comunicarte con alguien puedes utilizar algún servicio de VoIP como Skype.

Y si vas a quedarte bastante tiempo en el país de destino, lo mejor será obtener un número de teléfono local.

Wi-Fi

Las vacaciones, generalmente, son muy buenas para desconectar del trabajo, pero a veces no queda más remedio que llevarnos algunas tareas con nosotros o trabajar en remoto.

Si este es tu caso o simplemente necesitas consultar la bandeja de entrada de tu correo electrónico a diario, entonces, tendrás que disponer de una conexión a internet.

Algunos aeropuertos y hoteles ofrecen conexiones Wi-Fi, pero en muchos casos tendremos que pagar esa conexión a precio de oro. Asegúrate de que tu hotel dispone de Wi-Fi gratuito o echa un vistazo al precio que cobran por este servicio para añadirlo a tu presupuesto.

Cambio de divisa

Si no tienes cuidado, podrías acabar pagando bastante dinero por llevar a cabo un simple cambio de moneda.

Cuando retiras dinero de un cajero automático que pertenece a un banco que no es el tuyo, podrías llevarte una sorpresa al ver que por obtener una divisa diferente a la de tu país te cargan una comisión bastante suculenta.

Es más barato llevar dinero en efectivo pero también es más inseguro. Antes de viajar acude al banco a consultar las comisiones de este tipo que te pueden cargar y trata de buscar con ellos alguna alternativa más barata.