Ahorrar dinero en tiempo de crisis

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Vivimos en tiempos difíciles, especialmente para las personas desempleadas, pero no solo eso, pues actualmente casi todos estamos pasando por dificultades económicas.

Cuando llegamos apurados a fin de mes porque el dinero empieza a escasear, tendremos que tomar medidas de inmediato si queremos darle la vuelta a la situación, no solo para nosotros mismos sino que también para las personas que nos rodean, nuestra familia.

Para comenzar a darle la vuelta a la situación no hay otra manera que empezar por recortar y reducir nuestros gastos.

Es necesario tener en cuenta que nuestras finanzas personales o nuestra economía familiar, dependen de una ecuación muy fácil de comprender y compuesta por dos factores o variables, nuestros rendimientos o ingresos, en su mayoría en forma de salario (o subsidio de desempleo), a la que le restaremos lo que gastamos, que sería el segundo factor.

Nuestra actitud y potencial de ahorro es determinante y muy importante, pues por poco que consigamos ahorrar cada día, este valor puede ser fundamental en el largo plazo.

Para comenzar a ahorrar, la primera cosa que tenemos que hacer es conocer lo que ganamos y lo que gastamos mensualmente. Debemos buscar todas las facturas para después confeccionar 2 listas, una con los ingresos y otra con los gastos. El resultado de restar los ingresos y los gastos nos dará un saldo positivo o negativo. Si este valor es negativo, significa que nuestros gastos son mayores que nuestros ingresos y si el valor es positivo, significa que tenemos más ingresos que gastos y en este caso estaremos en el buen camino.

Tener un saldo negativo implica que no podemos pagar lo que debemos o que nos estamos endeudando para pagar, dependiendo de la gravedad de la situación, las cuantías y tipo de la deuda y de los tipos de interés que nos apliquen.

Lo más grave son los préstamos a corto plazo que vencen en los próximos días, como puede ser la mensualidad de la hipoteca, que si no se paga, las entidades pondrán nuestro nombre en una lista de morosos, lo que hace que sea más difícil renegociar los préstamos contraídos, modificar los términos, los períodos de carencia, etc.

Por lo tanto, lo más importante es afrontar el problema y buscar soluciones. Una vez reconocido el problema, hay que empezar a pensar en una reducción del gasto.

A continuación veremos algunos consejos para ahorrar y que puede hacerse en cualquier hogar. Podemos dividir los gastos en: Provisión para vivienda/renta, alimentación, seguros, préstamos personales, combustible/transporte, facturas (teléfono, electricidad, agua, gas).

Ahorrar en la provisión de la vivienda

Cada caso será diferente y debe ser estudiado de manera individualizada, pero podemos empezar a pensar en una renegociación de la hipoteca o incluso cambiarnos de banco. Debemos tener en cuenta y estar atentos a cualquier cambio, ya que una reducción de la cuota traerá algún tipo de contrapartida, por ejemplo, un aumento del período de pago y por lo tanto un aumento de los intereses que acabaremos pagando. Además algunas entidades pueden penalizarnos por marcharnos a otra entidad financiera diferente. También podremos pedir un período de carencia total o parcial de nuestra hipoteca.

Por otro lado no tenemos que olvidarnos de echarle un vistazo a las condiciones que ofrecen otros bancos.

Ahorrar en alimentación

Una manera de conseguir un ahorro importante es adquiriendo productos de marcas blancas, tendremos una calidad similar a un mejor precio. No debemos olvidarnos de comparar los productos en diferentes supermercados ya que puede haber diferencias sustanciales en los precios.

Todos los supermercados o grandes superficies disponen de tarjetas de fidelización que nos ofrecen descuentos cada vez que compramos en ellos, podemos usar dichas tarjetas para conseguir un mayor ahorro.

También podremos beneficiarnos de las diferentes ofertas y promociones que tengan en los supermercados, pero hay que tener presente que hay que acogerse a ellas solo cuando tengamos que comprar dicho producto.

Ahorrar dinero en los seguros

Muchas veces tenemos seguros que ni sabemos lo que cubren y tenemos varios. En ellos podemos encontrarnos con duplicidades o con coberturas que no nos hacen falta. Lo que tenemos que tener claro, es saber las coberturas que nos ofrecen todos nuestros seguros y en caso de que haya duplicidad o coberturas que nosotros no usamos, eliminarlas. Con esto podremos conseguir un mayor ahorro.

Además con el gran número de aseguradoras que existen hoy en día, encontraremos unos precios bastante competitivos. Debido a esto, podremos comparar numerosas compañías y elegir aquella que nos resulte más barata.

Ahorrar en los préstamos personales

Si tenemos un préstamo personal podremos acudir a nuestra entidad a renegociarlo y tratar de mejorar el tipo de interés que nos cobra el banco. Renegociar el tipo de interés puede suponernos un gran ahorro. Además debemos evitar el retraso en los pagos ya que nos pueden aplicar cargos por demora.

Ahorrar en combustible y transporte

Podemos ahorrar en combustible revisando la presión de los neumáticos de nuestro coche. Asimismo con una conducción eficiente conseguiremos un ahorro considerable de combustible y el depósito nos rendirá mucho más.

Hoy en día tenemos aplicaciones que nos permiten conocer qué gasolineras tienen un precio más bajo y podemos aprovecharnos de esto.

Podemos compartir costes de transporte, por ejemplo compartir nuestro vehículo con los compañeros de trabajo, así dividiremos los costes.

Otra manera de ahorrar sería usando el transporte público siempre que sea posible.

Reducir los gastos en el hogar

Para empezar podemos sustituir las bombillas tradicionales o de bajo consumo por bombillas de tecnología LED. Estas bombillas son más caras pero mucho más eficientes a largo plazo, al final acabaremos ahorrando.

Usar la lavadora y el lavavajillas únicamente cuando estén llenos.

Apagar los aparatos que están en standby como el piloto rojo de los televisores.

Podemos ahorrar usando aparatos calificados con el distintivo A+, es decir, aquellos que son más eficientes energéticamente.

Por otro lado podemos reducir la cuantía de las facturas solo con comparar las condiciones que ofrecen todas las empresas de cada sector (gas, electricidad, teléfono, internet, etc), eligiendo la que mejor nos salga.