Las 4 alternativas de inversión más conocidas

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Cuando entras en el mundo de la inversión es fácil tener dudas sobre cuál es el camino que debemos seguir. El principal problema que tienen los nuevos inversores es que no saben en qué invertir su dinero.

Eso se debe a que cada vez hay más alternativas para invertir y siempre retrasamos nuestra decisión para buscar cual es el tipo de inversión que mejor encaja con nosotros.

Lo primero que tenemos que conocer como inversores es saber las características de todas las alternativas que tenemos a nuestra disposición para evaluar los riesgos y los beneficios de cada opción.

Con esta información podremos llegar a conclusiones que nos ayuden a confeccionar una cartera que se ajuste a nuestras metas y a la tolerancia al riesgo que estemos dispuestos a asumir.

Para comenzar, lo mejor que puedes hacer es tratar de entender cuáles son, actualmente, las cuatro formas más comunes de invertir: Acciones, bonos, fondos de inversión y bienes raíces.

Acciones

Las acciones quizás sean la opción más popular de inversión para los pequeños inversores. Cuando adquirimos acciones de una empresa, no le estamos prestando dinero a la compañía, lo que estamos haciendo es asumir la propiedad parcial de la empresa.

Esto significa que tendrás ciertos derechos, tanto a voto como a recibir beneficios de la empresa a medida que ésta crezca.

La desventaja es que el comportamiento de las acciones es errático y muy volátil. Pueden subir y bajar de manera repentina sin razones aparentes de un momento a otro.

Existen muchas estrategias a la hora de gestionar una cartera de acciones: estrategias activas y pasivas.

Bonos

Cuando la gente habla de bonos, generalmente, se están refiriendo a un valor de renta fija. Estos bonos funcionan de manera similar a un préstamo. Cuando compras un bono, le estás prestando dinero al emisor, ya sea una empresa o una administración pública, y éste te devolverá el dinero invertido junto a unos “intereses” o cupones.

Los bonos son generalmente considerados como una de las inversiones más seguras que existen, especialmente si inviertes en bonos de gobiernos estables. El problema es que la alta seguridad de estas inversiones hace que sus retornos suelen ser mucho menores que otras opciones de inversión como puedan ser las acciones.

Si lo que buscas es un crecimiento de tus inversiones lento y constante, los bonos podrías ser la mejor opción para tu dinero.

Fondos de inversión

Podríamos considerar a los fondos de inversión como un saco en el cual se van metiendo todo tipo de productos de inversión, con una finalidad determinada.

Es decir, los fondos pueden estar compuestos de acciones, bonos u otros productos de inversión.

Al frente de un fondo de inversión se encuentra a cargo un gerente profesional que asegura que las inversiones que se realizan están acorde con la meta del fondo.

Los fondos de inversión por lo general tienen una estrategia concreta en mente. Así que lo que debes buscar es un fondo que se ajuste a tus necesidades, es decir, un fondo que sea afín a tu perfil de riesgo y tus objetivos.

Por ejemplo en un fondo de inversión formado únicamente por bonos y acciones, generalmente, cuanto mayor porcentaje de dinero esté invertido en acciones, más arriesgado será el fondo. Por lo tanto, conocer la composición del fondo es de vital importancia.

También es importante señalar que a diferencia de otras inversiones, los fondos de inversión no cotizan, es decir, su precio no varía en función de la oferta y la demanda, sino que el valor del fondo se decide al final del día en función de la fluctuación experimentada por los activos subyacentes y el número de acciones en circulación.

Bienes raíces

Por último, muchos inversores todavía ven a los bienes raíces como una oportunidad de inversión. El riesgo de este tipo de inversión aumenta y disminuye en función del momento, pero el rendimiento de algunas de estas inversiones puede superar al de las acciones, bonos o fondos de inversión en los últimos 30 años.

Hay muchos factores que afectan al valor de las inversiones en bienes raíces: la ubicación, el tiempo, la legislación, etc.

La compra de propiedades es una forma de invertir en bienes raíces pero requiere de grandes cantidades de capital.

No hay una sola manera correcta de construir una cartera de inversión: el único objetivo es sacarle el máximo rendimiento a tu dinero. Así que cuando estés listo para construir tu propia cartera, no dejes que las alternativas de inversión te abrumen. Concéntrate en encontrar la combinación correcta de acciones, bonos, fondos de inversión y bienes raíces que mejor se adapten a tu perfil como inversor.