Cómo iniciar un negocio sin correr riesgos innecesarios

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Iniciar un negocio es un proceso emocionante y una gran aventura, pero también es algo realmente arriesgado. Y es que solo un 25% de las startups consiguen devolver el dinero a sus inversores, y el 53% no perviven más allá de 5 años. Esto se agrava si son del sector tecnológico, ya que la tasa de fracaso se sitúa en torno al 90%.

¿Significa esto que debes dejar tu sueño de lado? La verdad es que no. Mientras que la mayoría de los emprendimientos no funcionan, todavía hay un número importante que puede tener éxito, y tu empresa podría ser uno de ellos. Sólo debes ser inteligente y minucioso en la planificación e implementación de tu negocio.

La semilla de tu empresa debe ser una gran idea

Para iniciar un negocio, la materia prima fundamental es una gran idea. Tiene que ser una idea que te motive incluso en los momentos difíciles que se presentarán durante las primeras etapas. Además debe ser lo suficientemente buena como para llamar la atención de los inversores y de los clientes potenciales.

Para empezar a pensar ideas que podrían servirnos solo tenemos que empezar a mirar en nuestras propias vidas. Quizás haya algo de nuestro día a día que no esté bien cubierto. Esto mismo le puede estar sucediendo a mucha más gente, así que nuestra idea de negocio podría tratar de solucionar dicha necesidad de manera efectiva.

También podremos buscar ideas de negocio a partir de nuestras habilidades o pasiones que tengamos. Es importante en este sentido analizar si el mercado está saturado, o ver qué podemos ofrecer nosotros que no ofrezcan el resto de empresas del sector.

Las ideas comerciales también deben considerarse. A pesar de que crear un negocio para cubrir la necesidad de un grupo de personas está bien, las ideas que atraen a más inversores son aquellas que tienen potencial para llegar a un gran número de clientes. Y las ideas que realmente despegan son aquellas que suelen aprovechar las tendencias actuales del mercado.

Crea un gran equipo

Digamos que tienes la idea de negocio del siglo y piensas que con eso llega, que el resto vendrá solo, ¿no? Por desgracia, las grandes ideas no siempre pueden traducirse en grandes negocios en un momento determinado. Por ejemplo, quizás no exista la tecnología adecuada, o no está muy desarrollada, o no es aplicable a nuestro modelo de negocio, etc.

¿Qué es lo que necesitamos para que nuestra idea se convierta en un negocio de éxito?

En primer lugar, es necesario rodearse de las personas adecuadas. La mayoría de los inversores no quieren poner dinero en una empresa de una sola persona. Buscan equipos que se complementen y mejoren las perspectivas de rentabilidad de nuestra empresa. Es decir, cada persona del equipo debe complementar el conjunto de habilidades del resto.

Por ejemplo, si eres muy bueno técnicamente, pero careces de habilidades financieras, deberías encontrar a alguien que pueda manejar ese aspecto del negocio.

Desarrolla un plan de negocio sólido

Bueno, ya tienes una idea ganadora y un equipo completo y entusiasta, así que ahora es el momento de captar inversores y poner en marcha el negocio, ¿verdad? Un momento, primero necesitas desarrollar y elaborar un plan de negocio sólido para seguir adelante.

Lo primero será hacernos las preguntas básicas que sustentan cualquier empresa. ¿Cuál es nuestro cliente objetivo? ¿Cómo vamos a obtener beneficios?, etc. Muchas empresas han desaparecido por no saber contestar correctamente a estas preguntas.

Lo recomendable es no intentar abarcar demasiado en nuestro plan de negocio. Puede resultar tentador llegar al máximo público posible, pero por ejemplo, realizar una campaña de marketing de gran alcance sólo dividirá nuestra atención y confundirá a nuestros clientes.

Tenemos que tener en cuenta que una empresa de éxito es aquella que es rentable, así que asegúrate de que tu idea se traduce en un servicio o producto que los clientes quieran buscar y comprar.

La principal ventaja que tendrá tu negocio frente a las grandes corporaciones es la flexibilidad, es decir, si el arranque de la empresa es malo o una estrategia no funciona, podremos realizar cambios o modificaciones en poco tiempo que puedan enderezar la marcha del negocio, la clave es seguir intentándolo hasta dar con la tecla adecuada.

Mientras que la gran mayoría de emprendimientos fracasan, el tuyo no tiene por qué ser el siguiente. Con la idea correcta, el equipo adecuado y con un plan de negocio potente, tu negocio podrá alcanzar el éxito.