Como mantener a flote tu empresa en momentos de crisis

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Si somos propietarios de una pequeña empresa y las ventas están cayendo en picado, el futuro puede parecer oscuro. ¿Qué podemos hacer para sobrevivir a tiempos convulsos económicamente hablando? Desafortunadamente no hay ningún libro con una estrategia mágica para enderezar el barco. Cada pequeña empresa es un mundo y cada una tiene sus propias características. Estas diferencias hacen que copiar una estrategia de un negocio a otro sea complejo. Aun así, existen algunos consejos generales que pueden ayudarnos a salir del hoyo.

Ampliar el foco

Las personas tienen una tendencia a atacar los problemas más evidentes con vigor y sin dudarlo. Eso es comprensible, y quizás este tipo de enfoque tenga sentido en algunas situaciones. Sin embargo, también es aconsejable ampliar nuestra visión y nuestra capacidad de análisis a la hora de realizar un cambio positivo y duradero. Aparte de comprender el tamaño y el alcance de los problemas tenemos que conocer el modelo de negocio que queremos y evaluar sus fortalezas y debilidades.

Por ejemplo, podemos suponer el caso de un pequeño empresario que descubre que dos de sus empleados cometen errores continuamente. La reacción intuitiva del empresario sería despedirlos inmediatamente. Pero hay que ir más allá, quizás esos errores vengan por parte de la persona que supervisa y enseña a dichos trabajadores, ese sería el verdadero problema ya que despidiendo a los empleados no se solucionaría nada debido a que las nuevas personas que ocupen su lugar cometerán los mismos fallos que las anteriores y que son fruto de una mala formación por parte del supervisor de turno. Atajando el problema en el origen evitaremos que éstos se reproduzcan en un futuro.

Ajustar los costes de personal

Las nóminas son uno de los mayores costes que soporta una pequeña empresa y tendremos que asegurarnos que ese dinero está bien invertido. Esto puede implicar una revisión exhaustiva del personal. Debemos asegurarnos de que las personas que hemos contratado hacen su trabajo de manera eficaz.

A veces es mejor pagar un poco más. Por ejemplo, contratar un trabajador que cuesta un 20% más que el trabajador promedio, para dicho puesto, y su productividad es un 40% mayor tiene sentido, especialmente en períodos de crisis. Si constantemente buscamos nuevos curriculums y hacemos entrevistas, podemos llevar a cabo cambios en el personal de nuestra empresa con el fin de aumentar la eficiencia.

Acceso al capital

Los propietarios de pequeñas empresas deben tomar medidas para asegurar que la empresa tenga acceso al capital, sobre todo en períodos de crisis. Como primer paso podemos acudir al banco para preguntar por las condiciones requeridas para solicitar un préstamo o abrir una línea de crédito para poder solventar los problemas de liquidez que podamos tener a corto plazo.

Aun así los propietarios de pequeñas empresas deben asegurarse otras fuentes de capital alternativas. Estas pueden ser ahorros propios, recurrir a la liquidación de existencias, recurrir a familiares, etc. Los propietarios tienen que tener acceso al capital o tener alternativas creativas para obtener fondos en los momentos malos. No hay otra manera para tener efectivo.

Cuidar los pequeños detalles

Aunque generalmente nos fijamos en las cosas más evidentes en cuanto a la imagen que puede dar nuestra empresa, no debemos olvidarnos de que hay cosas pequeñas que pueden ocasionar un impacto negativo en nuestro negocio.

Examinar y analizar los numerosos factores que traen clientes a la puerta de nuestro negocio puede ayudarnos a identificar algunos problemas. Los propietarios deben buscar pequeñas cosas que parecen que no causan ningún tipo de problema pero que realmente si se analizan con calma están drenando nuestros ingresos.

No sacrificar la calidad

Si el problema proviene del producto tiene sentido atajarlo y tendremos que realizar modificaciones. Estas modificaciones deben evitar cambios en la calidad del producto. Existen propietarios que optan por aumentar su margen de beneficio mediante cambios en los componentes de sus productos sin importarle la calidad de éstos. Esta estrategia podría resultar contraproducente si los clientes se dan cuenta y se sienten insatisfechos con el resultado final. Cuando ocurra esto veremos como las ventas comienzan a caer en picado. La clave está en mejorar los costes sin tener que recortar mientras mantenemos la calidad del producto final.