Cómo motivar a los trabajadores de tu empresa

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Muy pocos empleados se implican realmente con un proyecto, la mayoría están esperando que termine la jornada para marcharse a casa.

Es difícil mantener una cultura de excelencia en nuestros empleados si ven a la empresa como una prisión de la cual les gustaría escapar. Algunos de estos empleados simplemente intentan hacer lo mínimo y otros, incluso pueden llegar a perjudicar a la propia empresa con sus acciones.

Ayudar a nuestros empleados a comprometerse con la empresa es un asunto que no debe dejarse de lado. A continuación te mostramos algunos consejos para motivar a tus empleados.

Dales poder de decisión

Si le decimos a nuestros empleados lo que tienen que hacer y cómo lo tienen que hacer quizás se acaben aburriendo y viendo todo de una manera monótona. Hay que permitir que ellos tengan una mayor autonomía.

Elegir cómo se hace el trabajo puede ser una gran motivación para tus empleados. Lo que tenemos que hacer, es simplemente decirles a donde queremos llegar o qué queremos conseguir, pero no te preocupes del cómo el empleado logra esos resultados (siempre hay límites, no todo vale).

Tenemos que tener en cuenta que hemos contratado a estas personas por su talento. Entonces debemos dejar que se impliquen y tomen sus propias decisiones.

Su trabajo forma parte de algo “más grande”

Muchos trabajadores no entienden lo que realmente significa su trabajo para el resto del equipo o empresa. A veces las tareas de los empleados pueden parecer que no tienen conexión unas con otras o que son irrelevantes.

Sin embargo, hay que hacerles ver que sus acciones afectan a los demás y contribuyen a la buena marcha del negocio. Para resolver esto, la comunicación es la mejor vía para aclarar que todo el mundo contribuye al éxito de la empresa.

Premia y da las gracias en público

La gente necesita ser reconocida y apreciada. Reconocer los méritos de nuestros trabajadores está bien, pero hacerlo públicamente todavía es mejor.

Al igual que hacemos críticas si se hace algo mal, hay que saber reconocer el buen trabajo de nuestro equipo de trabajo. De esta manera nuestros trabajadores se sentirán más valorados y harán su trabajo con mejor ánimo. Por ejemplo si tenemos trabajadores que realizan un trabajo perfecto y no se lo reconocemos, puede que estos trabajadores no se sientan motivados a la hora de acometer nuevas tareas.

Pon dinero sobre la mesa

Busca lo que se paga en otras empresas por los mismos puestos de trabajo y ofrece un poco más (ya sea en sueldo o en ventajas laborales).

Si nuestros empleados no tienen bien cubiertas sus necesidades (vivienda, comida, transporte, etc.) no darán lo mejor de sí. Siempre estarán preocupados por llegar a fin de mes o incluso pueden tener otro trabajo, lo que puede provocar que no rindan al 100% debido a la acumulación de horas.

Una vez tengan cubiertas estas necesidades, los trabajadores buscarán la autorrealización y se volverán más creativos, innovarán, estarán más motivados, etc. Esto ha sido plasmado por la pirámide de Maslow.

También es importante no tener una brecha salarial excesiva entre los directivos y los empleados. Si la distancia es tremendamente grande los empleados pueden comenzar a sentirse utilizados y pensar que su trabajo no está bien remunerado.

Quítales el miedo a ser despedidos

Los empleados no pueden trabajar cómodos si tienen miedo a ser despedidos de un día para otro. Si hemos llevado a cabo un proceso exhaustivo de contratación, no debemos despedir a las primeras de cambio a un empleado.

En vez de realizar esto, podemos ayudar a estos empleados a mejorar. Si no funciona en un departamento, quizás pueda trabajar bien en otro.

Si los trabajadores ven que hacemos esto, entonces van a estar menos presionados cuando las cosas salgan mal pero también estarán dispuestos a dar lo mejor de sí. Después de todo, con esto estaremos demostrando que nos preocupamos por ellos. Si al final tenemos que echar a ese trabajador, al menos el resto, sabrán que hemos hecho todo lo posible para evitarlo.

  • Jorge Juan Domínguez Crespo

    Estoy de acuerdo en darle a todos la oportunidad de participar en las soluciones a los problemas devenidos, para conseguir los objetivos previstos basados en su experiencia, pero hay que evaluar sus necesidades para formales en su deficiencias.

    Un saludo,
    Jorge Juan Domínguez Crespo.