Comparativa de los autónomos en Europa

2026

En España se hacen muchas cosas al revés que en Europa, salvo el pago de impuestos, que en eso sí que nos quieren equiparar a nuestros vecinos. Con la noticia de la tarifa plana en las cotizaciones de 50 euros, para los jóvenes emprendedores, menores de 30 años, nos hemos asomado a “mirar por la ventana”, a ver qué condiciones tienen en el resto de Europa con respecto a la cotización de sus autónomos. Y como dije al principio, parece que en todo vamos al revés salvo en los impuestos.

Esto lo digo porque en el resto de países europeos, o los más importantes al menos, las cotizaciones se calculan en función de los ingresos reales que tengan, mientras, aquí en España se hace sobre una base mínima, que si no recuerdo mal van entre los 850 euros y los 3.260 euros mensuales. El pago está sobre los 300 euros.

En Europa podemos encontrarnos con diversos mecanismos; algunos se rigen por el nivel de ingresos o facturación de la empresa, otros tienen que realizar un pago mínimo irrisorio y en otros no hace falta el alta en el sistema nacional de salud, cosa que no ocurre en España.

Por empezar por nuestros vecinos más cercanos. En Portugal, se paga sobre los ingresos anuales, un ciudadano portugués tendría que pagar un 25,4% de su facturación anual. En Italia y Finlandia, que también se rigen por este sistema, el pago asciende al 20 y 21,59 por ciento anual respectivamente.

En Holanda, un autónomo, solo tendrá que hacer frente a un pago de 50 euros al año, como contrapartida, el empresario tendrá que hacer frente al pago de su asistencia sanitaria, su plan de pensiones y diversos seguros.

En el caso de Francia, sus autónomos pueden elegir la periodicidad del pago de las cuotas, o bien las pagan cada mes o sino al trimestre. El método de cálculo de la cuota se efectúa en función de la actividad que desarrolle la empresa y sobre la facturación, así pues, tenemos que para las actividades comerciales se aplica un 12%, para los trabajadores independientes un 18,3% y para el sector servicios el porcentaje asciende a un 21,3%. En este pago va incluido prácticamente todo, la jubilación, diversos seguros y una parte de la asistencia sanitaria  que necesiten (entre el 0% y el 35%).

El Reino Unido utiliza otro tipo de sistema, establecido por tramos. Podemos encontrarnos una tarifa reducida que va destinada a aquellas empresas con bajos ingresos a lo largo del año. Un autónomo del Reino Unido tendrá que pagar unos 13 euros al año si sus ingresos están por debajo de 6.000 euros al año aproximadamente. Si el empresario estima que va a sobrepasar esa cifra, puede pagar una cuota, digamos que “compensatoria”, que asciende a unos 58 euros. En caso de pasarse y no haber pagado dicha cuota compensatoria, tendrá que pagar un 8% de los ingresos de ese año. A cambio de esto, disponen de unas prestaciones básicas.

Alemania, paradigma europeo para muchos, darse de alta como autónomo, asciende a unos 140 euros, y en caso de no llegar a 1.700 euros de beneficio neto, no pagará impuestos. Hay que decir también que los autónomos alemanes no están incluidos en su Sistema de Seguridad Social, por lo tanto, tendrán que correr con los gastos sanitarios, plan de pensiones privado y seguros diversos.