Los créditos rápidos

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Los denominados EFC funcionan como entidades de crédito en España. Son entidades cuya existencia comienza en 1994 y que su función principal es la de realizar operaciones de crédito en un ámbito muy específico: ‘leasing’ (arrendamiento financiero con opción de compra),‘factoring’ (cesión de una cartera de créditos), crédito al consumo, crédito hipotecario, tarjetas, avales…

Cada vez más Establecimientos Financieros de Crédito (EFC) inundan los espacios publicitarios. Lo que buscan estas entidades son clientes que necesitan dinero urgentemente. La gran mayoría de ofertas que vemos van desde los 500 hasta los 6.000 euros, aunque hay entidades que llegan hasta los 60.000 euros con un plazo de amortización de hasta 60 meses.

La aprobación de estos créditos rápidos al consumo ofrecido por algún establecimiento financiero de crédito (EFC) esconde en la mayoría de las ocasiones unos elevados intereses.

La principal diferencia entre los EFC y los bancos y cajas es que los EFC tienen prohibido captar depósitos de clientes. Su actividad es exclusivamente de crédito y para ejercerla han de estar dadas de alta en el Banco de España.

Lo peor de los créditos rápidos ofrecidos por las EFC son los elevados tipos de interés, como ya hemos dicho anteriormente, que tienen que abonar los clientes. Nos podemos llegar a encontrar con Tasas Anuales Equivalentes (TAE) que superan el 25% anual y Tipos de Intereses Anuales (TIN) por encima del 23%,muy por encima de lo que ofrecen los bancos para los préstamos personales.

Además no podemos olvidar que estos créditos rápidos llevan aparejadas comisiones muy elevadas que las EFC cobran en concepto de devolución por impago o demora.

Cofidis, Mediatis, Banco Sigma o Crediágil son algunas de las entidades financieras que se dedican a este negocio, aunque los bancos y cajas tradicionales poco a poco, van apareciendo en este mercado, si bien, no de forma directa, sí a través de filiales que dedican a este tipo de negocio.

Precauciones a tener en cuenta con los créditos rápidos

Es aconsejable agotar todas las vías antes de acceder a ellos. A veces se informa inicialmente de un TIN mensual, por ejemplo, del 1,736% y esta información puede llevar a error, ya que lo que importa es el TIN anual.

Lo mejor para evitar caer en la trampa y evitar los peligros que acarrean es leer bien la letra pequeña del contrato y no precipitarnos en la decisión. Lo importante es tener en cuenta el coste total, que nos dará una visión más real sobre lo que estamos pagando. Para eso debemos tener en cuenta la TAE del crédito y no la TIN o tipo de interés nominal.

Otra cosa a tener en cuenta es que es muy difícil echarse atrás una vez concedido el crédito, y de hacerlo probablemente se tenga que pagar una comisión de cancelación excesiva.

Ejemplo sobre las condiciones de los créditos rápidos

Como ejemplo podemos observar en la página de COFIDIS las condiciones que nos ofrecen. Esto es lo que nos aparece en su web:

creditos rapidos

Si seleccionamos un importe de 3000€ a pagar cada mes durante 1 año, la cuota mensual que tendremos que pagar es de 289 euros al mes (TAE (Tasa Anual Equivalente) desde el 10,95% (Tipo Deudor anual: 10,44%) hasta el 24,51% (Tipo Deudor anual: 22,12%), en función del importe dispuesto y del plazo de amortización.). Para saber cuánto nos costaría este crédito, solo tendríamos que multiplicar la mensualidad por el número de meses lo que nos daría una cantidad de 3468 euros a los que tendremos que sumarle las comisiones oportunas.

No se trata de desahuciar a este tipo de créditos, sino de informase y conocer las ventajas y desventajas del producto que se pretende contratar. A partir de ahí se trata sólo de una opción más para financiarse.