Cómo entender el impuesto sobre el valor añadido

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Cada vez que realizamos una compra o pagamos cualquier servicio, al precio del servicio se le suma un porcentaje adicional que se llama Impuesto sobre el Valor añadido (IVA) y que desde el 1 de septiembre de 2012 se establece en los siguientes porcentajes:

Tipos que se aplican en España del impuesto sobre el valor añadido (IVA)

  • Tipo general : 21%. Es el tipo que se aplica por defecto cuando no resulta aplicable ninguno de los otros tipos.
  • Tipo reducido : 10%. Aplicado básicamente a algunos productos alimenticios y a los productos sanitarios, transporte de viajeros, la mayoría de servicios de hostelería y la construcción de nuevas viviendas.
  • Tipo superreducido : 4%.Se aplica a artículos de primera necesidad, como las verduras, la leche, el pan, la fruta, libros, periódicos (y análogos) y especialidades farmacéuticas.

Este impuesto apareció en España allá por el año 1992, después de estar 6 años en el seno de la CEE, lo que hoy en día UE, entró en funcionamiento el Impuesto sobre el Valor Añadido. El IVA ocupó el puesto de otros tipos de impuestos existentes sobre bienes y servicios. La asignación del tipo de que aplica a este tributo se estipula según la necesidad del bien o servicio que graven. La peculiaridad de este impuesto reside en que que grava el valor añadido de un producto en cada una de las fases de la cadena productiva, con lo que, cada eslabón lo asume y lo desgrava, excepto el último que es el usuario final que sólo tiene que pagarlo.

Para tener una perspectiva de nuestro entorno aquí está un gráfico con el tipo de gravamen normal que tiene cada país europeo.

tipo general de iva en europa

Contradicciones del impuesto sobre el valor añadido (IVA)

Muchas veces se presentan demasiadas contradicciones a la hora de establecer el IVA según la necesidad del producto, por ejemplo el de tipo reducido del 4% se aplica productos sanitarios como puedan ser los preservativos, pero por las compresas se gravan al 21%, que sería lo soportado por productos cosméticos, y estos productos son necesarios para gran parte de la sociedad . Otro ejemplo que se puede ver es que los libros se gravan con un 10% de IVA por ser un bien de tipo cultural, sin embargo, a la producción musical se le aplica un 21%. En este aspecto debería de haber modificaciones en los criterios de asignación de los tipos para los diferentes productos.

¿Que pasa si no abonamos el Impuesto al valor añadido?

Abonar o realizar una factura sin IVA, constituye un fraude, por que no se paga el impuesto que por ley está establecido. Aunque al usuario final que paga el producto o servicio sea difícil cogerlo y sancionarlo por haber realizado una compra irregular, el delito se comete por ambas partes: para quien vendió y no facturó y también para el que compró. Ambos infringen la ley y serán perseguidos por Hacienda. Una buena razón para abonar este tributo sería la obligación ética de los ciudadanos con la Hacienda Pública, y más en estos tiempos que corren.

Entender como funciona:

Aquí explicaremos de forma muy sencilla y muy reducida el camino que sigue el impuesto sobre el valor añadido.

Para entender como funciona este impuesto, vamos a apoyarnos en el siguiente ejemplo: una empresa informática vende un ordenador a un mayorista por valor de 3.000 euros. A este importe se le tendrá que cargar el 21% ,  la factura ascenderá a 3.630 euros, que es el importe pagado por el mayorista. Esta persona tendrá que ingresar en Hacienda, como IVA cobrado, 630 euros. Por otro lado, el mayorista vende el ordenador a una tienda de informática local , por un importe de 3.700 euros, a lo que se le sumará, de nuevo, el 21% : en total 4.477 euros. El mayorista debe depositar 777 euros a Hacienda por la venta, pero como asumió 630 euros en la compra, tendrá que ingresar en Hacienda sólo la la diferencia: es decir, 147 euros. Siguiendo, la tienda local de informática vende el ordenador a un persona que será el usuario final por un valor de 4.000 euros, al que le sumaremos de nuevo el 21% . El usuario final abona 4840 euros. Así, el fabricante debería pagar en Hacienda 840 euros (por el IVA) pero como pagó 777 euros en la compra, ingresa en Hacienda 63 euros por el tributo. En este camino el vendedor local cuando vende el ordenador recauda 840 euros en concepto de IVA. Que será la suma que ha recibido Hacienda en todo este camino (630+147+63=840 euros )

Hay grupos de de bienes o servicios por los que no hay que pagar el impuesto sobre el valor añadido ya que se consideran muy necesarios:

  • Sociales y culturales:  hospitales o asistencia sanitaria, incluido el transporte en ambulancia , asistencia social, enseñanza escolar, universitaria, de posgraduados, de idiomas y clases particulares. Servicios deportivos y culturales, bibliotecas, museos, archivos, monumentos y zoos.
  • Seguros y operaciones financieras:  seguros, de cualquier clase. La exención es sobre la prima del seguro. La gran mayoría de operaciones financieras .
  • Exenciones en operaciones inmobiliarias: El Traspaso de terrenos no edificables, que no estén urbanizados o en curso de urbanización y que no tengan construcciones en curso o ya terminadas que no hayan sido transmitidas previamente. Entregas de terrenos por juntas de compensación; Las segundas o posteriores entregas de viviendas. No están exentas las entregas de viviendas para rehabilitación o demolición. Alquileres de terrenos, viviendas o garajes. No están exentos los alquileres de terrenos para aparcamientos, los alquileres con opción de compra o los alquileres de viviendas o edificios destinados al subarriendo.
  • Exenciones técnicas: Entregas de bienes utilizados en la realización de actividades exentas
  • Otras exenciones: servicios postales, incluida la venta de sellos; loterías y juegos de azar, etc.