Errores comunes al crear un plan de empresa

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Nunca debemos desechar nunca la posibilidad de diseñar y crear un plan de empresa para nuestro negocio, por pequeño que sea. Es un paso fundamental a la hora de comenzar un nuevo proyecto. Cuando nos disponemos a elaborarlo, sobre todo si nunca lo hemos hecho, solemos cometer una serie de errores recurrentes en un gran número de personas que se animan a crear su primer negocio. En esta entrada señalaremos qué tipos de errores son más propicios para tratar de evitarlos.

Incorporar demasiada información

Elaborar un plan de empresa demasiado extenso puede ser una mala idea, lo mejor es que su extensión se sitúe en torno a las 25-30 páginas.

La mayoría de inversores solo buscan los puntos importantes y fundamentales en un plan de negocios, el resto no lo evalúan. Toda la información que demos de más estará interponiéndose en nuestro camino, y lo último que queremos ofrecerles es un enorme número de páginas con información tediosa y a veces hasta extraña para los posibles inversores.

El propósito de un plan de empresa no es abrumar al lector con nuestro conocimiento. Nuestro objetivo es centrarnos en los elementos clave del plan y hacer que la persona que lo lea sepa de qué va el negocio de un solo vistazo. Si queremos incorporar algún tipo de información adicional podremos crear un pequeño apéndice que se sitúe al final. Entonces le estaremos dando la opción al lector de poder revisar información que le sea relevante.

Ocultar las debilidades

Todo plan de empresa debe tener un apartado en el cuál se haga referencia a las posibles debilidades y dificultades que podamos tener. En muchas ocasiones éstas se maquillan y se espera que los posibles inversores las pasen por alto sin darse cuenta. Esto es un problema ya que eso en la mayoría de los casos no sucede, casi siempre se darán cuenta.  Al hacerlo perderán la confianza en nosotros, ya que pensarán que le estamos ocultando las debilidades y posibles problemas que pueda tener nuestro negocio.

Las debilidades del proyecto deben estar en el plan de negocio, no es nada malo, lo que tendremos que hacer es dar son soluciones efectivas y creíbles para prevenir los futuros problemas. Debemos crear mecanismos que limiten o eliminen dichos problemas con eficacia y plasmarlos en el plan de empresa.

Los canales de distribución

Aquí es donde gran parte de la planificación se vienen abajo ya que no se tiene un conocimiento profundo de los canales de distribución. Saber cómo nuestro producto va a llegar al mercado es uno de los aspectos más importantes de nuestro business plan, y nuestra capacidad para llevar a cabo una buena estrategia de distribución es clave.

Si en nuestro plan de negocio solo enumeramos la multitud de canales de distribución que se nos ocurren para distribuir nuestro producto, nuestros posibles inversores pensarán que no tenemos una estrategia clara a seguir. Debemos especificar qué canales y qué estrategia utilizaremos, tenemos que seleccionar aquellos canales que sean los idóneos para nuestro producto y desechar el resto.

Analizar a la competencia

A veces a la hora de hablar de la competencia, en el plan de empresa, podemos encontrarnos algunos que solo hacen referencia al nombre  y poco más de las empresas que van a competir con nosotros.

El inversor estará interesado en saber qué esperamos de nuestros competidores tanto a largo como a corto plazo. Tendremos que determinar cuál es su dirección estratégica de la mejor manera posible, sus fortalezas, sus debilidades, etc. Debemos saber por qué el cliente compra sus productos y no el nuestro, saber cómo distribuye sus productos, etc. El análisis debe ser lo más completo posible si queremos aprovechar sus debilidades.

Evaluar posibles riesgos

A la hora de elaborar un plan de empresa no se puede dejar nada al azar. Siempre estaremos expuestos a riesgos que pueden poner en peligro la continuidad del negocio en un momento dado. Quizás la aparición de una nueva tecnología, cambios en la legislación vigente, un cambio en los gustos de los consumidores, etc. todo esto debe ser considerado y evaluado si queremos estar preparados ante el impacto que un cambio de este tipo provocaría en nuestra empresa.

Proyecciones financieras

Hacer unas buenas proyecciones financieras es fundamental porque a la hora de presentarlas ante cualquier inversor nos preguntarán de dónde salen esos números. Por lo tanto no debemos ser demasiado optimistas y las cifras deben estar respaldadas por datos y estudios serios que nos permitan realizar una estimación para nuestro negocio. Si no tenemos una respuesta concreta para esta pregunta y solo nos encogemos de hombros al escucharla, nadie querrá invertir en nuestro proyecto.