Qué es el factoring

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El factoring es un contrato de servicios administrativos y financieros referido siempre a créditos comerciales a corto plazo, y que son cedidos de manera continuada.

A través de este servicio, una empresa podrá ceder en exclusiva, los créditos comerciales que tiene con otras empresas o individuos, a una compañía de factoring (también conocida como factor). Ésta empresa se encargará después de gestionar los cobros y de administrar las cuentas cedidas. Es decir, a parte de tratar de cobrar, puede asumir el riesgo de insolvencia por parte de los deudores de esos créditos, así como la movilización de tales créditos mediante un anticipo de los mismos en favor de su cliente.

Como contrapartida, la empresa que contrata un servicio de factoring tiene que abonar la correspondiente prestación económica (comisiones e intereses).

Partes que intervienen en un contrato de factoring

En un contrato podemos identificar las siguientes partes:

Cedente: Se denomina así a la empresa que contrata el factoring y que cede sus créditos.

Factor: Es la entidad que adquiere los créditos y asume la gestión de cobro.

Deudores: Son los clientes de la empresa y, por tanto, los que tienen la obligación de pagar los créditos. Se debe notificar al cliente sobre la cesión, pero para llevarla a cabo, no es necesario el consentimiento de éstos.

Los deudores juegan un papel fundamental, tanto a la hora de establecer la relación contractual como al fijar el precio del contrato de factoring, ya que el factor, al clasificar el riesgo de la operación, pondrá especial interés en comprobar la solvencia de los clientes de la empresa.

Tipos de factoring

En las operaciones de factoring, según el nivel de cobertura del riesgo de insolvencia, podemos diferenciar entre:

Factoring con recurso: contempla solo la administración y gestión de cobro de las facturas de ventas. Este tipo de factoring es recomendable cuando se trata de deudores en los que se confía plenamente (administraciones públicas, grandes superficies, multinacionales, etc.)

Factoring sin recurso: el factor ofrece los mismos servicios que cuando se trata de un factoring con recurso y, además, asume el riesgo por insolvencia del cliente, no pudiendo actuar contra la empresa cedente si se produce impago.

Como hemos comentado anteriormente, el factor analizará la calidad crediticia de los créditos del cliente para decidir si asumir o no el riesgo de aceptarlos. La empresa puede negociar una cobertura parcial del riesgo por insolvencia con el fin de abaratar su coste.

Costes asociados a una operación de factoring

Con relación al coste de las operaciónes de factoring, las cantidades abonadas al factor pueden obedecer a los siguientes conceptos:

Comisión de apertura al formalizar la operación: calculada como un porcentaje sobre el limite de riesgo aprobado.

Gastos de estudio: una cantidad fija por deudor clasificado y por factura cedida.

Comisión o tarifa de factoraje sobre el importe de la facturación cedida: para su calculo se tienen en cuenta, entre otros aspectos, el numero e importe de las facturas cedidas, la cobertura o no del riesgo por insolvencia, el plazo de cobro y las características del sector de la empresa (conflictividad y hábitos de pago)

Interés aplicado sobre los anticipos: es equiparable al del descuento comercial con igual procedimiento de cálculo.

En cualquier caso, el coste real soportado por el cliente debe considerar también el ahorro que se consigue al externalizar determinadas funciones como la administración y contabilidad de las facturas, la gestión de cobros y el estudio y clasificación de clientes.

Ventajas y desventajas del factoring

Entre las ventajas que ofrece el factoring para la empresa se encuentran:

  • Gestión de cobros más eficiente de la cartera de créditos comerciales.
  • Información periódica de la solvencia de los clientes de la empresa.
  • Menores costes administrativos y de gestión
  • Menores costes financieros por demoras en los cobros
  • El factoring sin recurso cubre la insolvencia (total o parcial) de los deudores clasificados y elimina las gestiones por impagos, morosos y fallidos y las dotaciones para la previsión de riesgos de los créditos aceptados por el factor.
  • Permite obtener liquidez a través del descuento de los créditos pendientes de cobro.

Como inconvenientes de la operación, destacan principalmente los siguientes:

  • El factor no suele aceptar vencimiento alejados en el tiempo (más de 180 días) ni asume las ventas de productos perecederos.
  • El factor tiene acceso a la información contable y financiera de la empresa y se entromete en su relación comercial con el cliente
  • La exclusividad y globalidad.