Fundamentos sobre la diversificación de carteras

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La diversificación es un mecanismo o estrategia por la cual podemos reducir la exposición al riesgo de nuestra cartera de inversión.

De manera gráfica y como suele decirse, diversificar, significa no poner todos los huevos en la misma cesta.

Para los inversores, la diversificación significa básicamente dos cosas. Variar las clases de activos que componen su cartera y diversificar dentro de cada clase de activo.

En esta entrada veremos de manera sencilla:

  • Hablar de los diferentes tipos de riesgos asociados con las clases de activos.
  • Ver diferentes formas de reducir los riesgos.

Antecedentes

En 1952, la idea de la diversificación se perfeccionó en lo que se conoce como teoría moderna de carteras de Harry Markowitz.

Markowitz observó los rendimientos de una gran cantidad de acciones diferentes y luego las comparó con su volatilidad (cuanto variaron respecto a su valor medio). Con esos datos construyó lo que se conocen como “carteras óptimas”, es decir, aquellas que combinan la máxima rentabilidad con el mínimo riesgo.

Desde entonces muchas personas han seguido su trabajo. Las conclusiones a las que se han llegado una y otra vez es que alrededor del 90% de los rendimientos de una cartera se debe a la asignación de activos (asset allocation) y el 10% restante por la elección de activos individuales.

No todo el riesgo es igual

Básicamente cuando invertimos nos enfrentamos a 2 tipos de riesgos: el riesgo sistemático y el no sistemático.

Riesgo no sistemático

Es el riesgo asociado a cualquier valor individual o industria. Por ejemplo, la posibilidad de una huelga, catástrofe natural, un CEO deshonesto, un incendio en la fábrica, etc. Cuando cualquier cosa de estas sucede, esa empresa o sector se resiente gravemente.

Riesgo sistemático

El riesgo sistemático o también conocido como riesgo de mercado es aquel que puede afectar a un mercado entero. Un ejemplo del mundo real fue la crisis financiera de 2008, cuando casi todos los mercados del mundo fueron afectados. Ante este tipo de riesgo da igual cuan diversificada esté nuestra cartera.

Por lo tanto, lo fundamental aquí, es que el riesgo no sistemático podremos reducirlo a través de la diversificación. Pero no podremos reducir el riesgo de mercado.

Diversificar por sectores

Bueno, hemos visto que no podemos reducir el riesgo por completo. Pero para cualquier estrategia de inversión determinada, podemos reducir el riesgo mediante la diversificación a través de la inversión en diferentes sectores.

La diversificación por sectores significa que compraremos acciones de las diferentes áreas de la economía.

Por ejemplo, quizás queramos invertir en el sector agrícola porque la gente siempre va a necesitar alimentos. Así que entonces elegimos bajo ciertos parámetros acciones de una empresa de este sector. Después nos damos cuenta de que la agricultura no es un sector que suela ofrecer grandes rendimientos. Entonces, decidimos invertir en empresas tecnológicas. El sector tecnológico quizás sea arriesgado ya que la alta tecnología es un sector muy volátil. Así que además del invertir una parte de nuestro dinero en el sector agrícola y en el sector tecnológico, decidimos poner un poco de dinero en empresas del sector financiero. La gente necesita los bancos y pueden proporcionan unos rendimientos decentes.

Lo anterior es una simplificación, pero nos sirve para ver cómo funciona la diversificación por sectores.

Ahora ya tenemos una cartera que abarca el sector de la alimentación, el tecnológico y el financiero. Esta cartera es más estable que una que contara solo con valores de un solo sector. ¿Por qué? Porque si se ve afectado negativamente uno de los sectores en los que hemos invertido, las demás no se verán arrastradas por el mismo evento.

Por ejemplo, imagina que tenemos inusualmente mal tiempo, que afecta negativamente a las cosechas de este año. Mientras que el precio de las acciones de la empresa del sector agrícola que hayamos seleccionado tenderá a caer, las del sector tecnológico y financiero no se verán afectadas. Con esto habremos reducido considerablemente nuestra exposición al riesgo no sistemático.

Revisa tu cartera y asegúrate de tener al menos 3 sectores económicos cubiertos, de modo que también puedas diversificar el riesgo no sistemático.

Diversificación geográfica

La diversificación por sectores sin duda puede reducir el riesgo de nuestra cartera, pero no es la única manera.

Por ejemplo si todas las acciones que compramos anteriormente eran españolas. ¿Qué pasaría si hay un cambio legislativo que afecte al mercado español? Aunque hayamos diversificado nuestra cartera por sectores, seguramente se verá afectada negativamente.

La forma de reducir este riesgo es diversificando geográficamente. Así que además de nuestros 3 valores españoles, decidimos comprar acciones de otros países. Entonces podemos invertir en una empresa rusa, otra china y otra estadounidense. Con la adición de estas acciones, nuestra cartera tendrá un perfil de riesgo muy diferente.

Cuando la economía estadounidense esté pasando un bache, es posible que la economía china o rusa esté creciendo. De esta manera nuestra cartera será más estable.

La diversificación geográfica también nos permite reducir el riesgo no sistemático a través de la difusión de nuestras inversiones en más de un país.

Diversificación por tamaño

Otra de las formas más comunes de diversificar es elegir empresas de diferentes tamaños. Las empresas grandes y pequeñas crecen de maneras muy diferentes.

Las empresas grandes (conocidas como blue chips) son compañías que ya se han establecido en un mercado y cuentan con una presencia importante. Su marca es reconocida, tienen una gran base de clientes, atesoran un gran modelo de negocio y gozan de décadas de experiencia en el desarrollo y comercialización de productos.

Las empresas pequeñas (conocidas como small caps) son aquellas que tienen “más espacio” para crecer y en general suelen ofrecer mayores rendimientos que las empresas más grandes. Por otra parte también soportan un mayor riesgo debido a que pueden fallar.

Así que mediante la selección de acciones de grandes y pequeñas empresas estaremos diversificando nuestra cartera. Por ejemplo, podremos añadir alguna de estas pequeñas empresas a nuestra cartera en busca de incrementar nuestros beneficios sin correr el riesgo de que nuestra cartera se vea completamente afectada.