Hacer el presupuesto de mantenimiento del hogar

979

Una de las ventajas de alquilar es que el propietario es responsable de las reparaciones regulares, por lo que el dinero del arrendatario, al menos en lo que a esta materia se refiere, se queda en su bolsillo. Sin embargo, cuando usted es dueño de una casa, cada una de las reparaciones, desde el cambio de una bombilla hasta la reparación de una tubería, son su responsabilidad.

Ser propietario, más allá de los gastos inherentes a la hipoteca de la casa, conlleva una serie de cuestiones que debemos presupuestar para no llevarnos sustos inesperados. Así que, ¿cómo guardar el dinero y hacer presupuesto para estas cosas?

Lo que debemos hacer es abrir una cuenta separada a la cual llamaremos “fondo del hogar”. Usted puede hacer esto en su banco local o banco en línea. A continuación, automáticamente debemos separar una cantidad fija de dinero mensual asignada a este “fondo del hogar”, podríamos empezar con cantidades como 50 o 100 euros.

El propósito de esta cuenta será hacer frente a compras o reparaciones que conlleven por lo menos un importe mínimo establecido a priori por nosotros. Con el presupuesto del hogar pretenderemos siempre pagar cosas que si son costeadas con nuestro sueldo habitual resultasen un problema, por lo que no deberíamos nunca sacar dinero de esta cuenta para el cambio por ejemplo de una bombilla estándar. El mínimo lo marcará usted pero no aconsejamos que se retiren cantidades muy pequeñas, sobre todo si se hace esto de forma repetitiva.

Podemos costear las reparaciones pequeñas a través de nuestro presupuesto personal mensual. No hay ninguna razón para tocar una cuenta que vamos haciendo crecer mensualmente para grandes compras.

El problema surgiría si nuestro presupuesto de mantenimiento del hogar no fuese capaz de costear un gasto enorme como unas goteras que su seguro se niega a reparar. Ante esta tesitura nos encontramos con dos posibles soluciones:

1. Ver si hay una manera menos costosa de solucionar el problema momentáneamente

Es posible que aunque no pueda costearse la reparación completa, pueda invertir algo de dinero en una reparación menor pero que nos solucione el problema y así de esta manera “comprar tiempo” hasta que ahorremos para la reparación completa. La solución más barata puede no parecer tan atractiva, pero si impide evitar la deuda estará manteniendo firmes sus finanzas personales.

2. Usar nuestro fondo de emergencia, pero sólo si se trata de una verdadera emergencia

Medite la situación en la que se encuentra antes de recurrir al fondo de emergencia, pero no dude ni un segundo en utilizarlo si realmente lo necesita, al fin y al cabo, lo hemos creado para situaciones como estas.

Sin embargo, una vez utilizado debemos volver a crear nuestro fondo de emergencia al tiempo que seguimos construyendo nuestro fondo del hogar.