El importante papel de la educación financiera

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Debido al mal momento económico cada vez son más las personas que proponen algún tipo de educación financiera obligatoria para los estudiantes. Este es un debate que se está dando en numerosos países del mundo y que parece que saldrá adelante. Desarrollar la inteligencia financiera de nuestros jóvenes a través de una educación financiera adecuada será una responsabilidad significativa tanto para las escuelas como para los padres.

Educación financiera y crecimiento económico

Para entender la importancia de la educación financiera es importante tener en cuenta la crisis económica que estamos sufriendo.

Podemos señalar el resultado de préstamos irresponsables e inversiones imprudentes causados por malas decisiones financieras que han afectado a ciudadanos, empresarios y políticos por igual. Mientras que los bancos e instituciones financieras han aceptado que han cometido “algunos errores” a la hora de dar dichos préstamos es importante recordar que numerosos consumidores también han colaborado a la hora de asumir más riesgo del que podían asumir.

Del mismo modo para poder entender la importancia de la implementación de la educación financiera en las escuelas podemos observar el crecimiento de deuda de los hogares en la última década en España. Ha pasado desde los 448.724 millones de euros en 2003 hasta los 834.265 millones de euros en 2012.

Por lo tanto es evidente que en cuanto al crecimiento económico, las decisiones financieras que hacemos como individuos tienen un impacto significativo y medible en la economía general.

Quién debe asumir la carga para impartir la educación financiera

En general los padres y las escuelas tendrán que colaborar a la hora de ofrecer una educación financiera integral a sus hijos. Mientras los padres se encargan de cultivar las pautas de comportamiento positivas e impartir valores fundamentales, el papel de las escuelas será la de enseñar las distintas materias y mejorar las habilidades académicas de los estudiantes a la hora de formarlos financieramente.

A pesar de que muchos padres no tienen este tipo de conocimientos financieros, pueden ayudar apoyando las iniciativas que llevan a cabo otro tipo de entidades a la hora de fomentar la educación financiera para sus hijos con el fin de corregir el desequilibrio considerable que hay actualmente.

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Una mejor formación financiera evitará cometer muchos errores que han causado la actual crisis o al menos las consecuencias habrían sido menores si la cultura financiera hubiera estado más asentada en la sociedad.  Los padres jugarán un papel activo en la creación de toda una generación de adultos responsables.