La reforma del sistema de pensiones español, un problema demográfico

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El sistema de pensiones español cumple con los criterios de solidaridad y reparto. Esto quiere decir que cada uno contribuye al sistema para los que se van jubilando puedan cobrar su pensión esperando que cuando él/ella se retire también se beneficiará de lo mismo.

Esto es posible en tanto y cuanto las variables demográficas del país sean las adecuadas para seguir alimentando a dicho sistema. Si por ejemplo hay una reducción del número de personas que contribuyen con sus aportaciones, o bien se suben las cotizaciones de los que están trabajando actualmente para que los que se retiren perciban lo que esperan y no menos, o se reduce lo que perciben los que se retiran porque de no ser así, no llegaría para todos y ya no sería un sistema ni solidario ni de reparto.

Podemos comparar el sistema de pensiones español con un sistema piramidal en el que la base de la pirámide estaría constituido por los trabajadores que se van incorporando al sistema de la seguridad social (en principio los más jóvenes) y que realizan su contribución para pagar a la cúspide de la pirámide que en este caso serían los jubilados. Este símil es importante ya que se ve claramente que si la base disminuye y los de la cúspide aumentan, el sistema sería insostenible y habría que buscar soluciones.

Esto es básicamente lo que pasa con el sistema de pensiones español, es el principal problema al que se deben enfrentar los políticos en los próximos años.

Como dijimos anteriormente, la base de esa pirámide, serían las personas que entran en el sistema, es decir, nuevos afiliados a la seguridad social. En España, esa base se está reduciendo drásticamente y las previsiones para los próximos años son muy malas, es decir, no habrá los suficientes cotizantes por jubilado como para sostener el sistema.

afiliados y pensionistas en españa

Numero de afiliados a la seguridad social por cada pensionista

Con los últimos datos que nos ofrece el INE tendríamos 1,93 afiliados por cada pensionista, esto sin más no nos dice nada, pero sí nos dice algo si tomamos una cantidad como referencia. Según varios estudios el número mínimo de afiliados por pensionista para que el sistema sea mínimamente sostenible es de 2,5. Esto pone de manifiesto que desde hace muchos años estamos por debajo de ese mínimo y los años venideros serán peores debido al proceso de envejecimiento que está sufriendo la población española. Cada vez nacen menos niños y cada vez vivimos más años, esto lo veremos reflejado en las pirámides poblacionales siguientes:

evolucion piramide de poblacion en españa

A esto, además, hay que sumarle la baja tasa de natalidad que tenemos en España y el aumento de la esperanza de vida:

evolucion esperanza de vida en españa

 

numero de hijos por mujer

En el período 2045-2050 según datos de la OCDE seremos el cuarto país en esperanza media de vida.

esperanza media de vida OCDE 2045-2050

El problema es bastante serio y hay que darse cuenta que un sistema como el actual es insostenible y que tendrá que ser reformulado tarde o temprano, tendrá que hacerse un cambio estructural y profundo si los que vienen detrás quieren tener una jubilación mínimamente tranquila.

Si no fuera poco, a todo esto hay que sumarle la terrible tasa de paro a la que se enfrenta España y que seguirá durante bastantes años en niveles elevados:

evolucion numero de parados en españa

El elevado desempleo un grave problema para el sistema de pensiones ya que el número de personas que han dejado de aportar al sistema durante este tiempo de crisis ha aumentado de forma espectacular. Como decíamos antes, los jóvenes de hoy, son los que cotizarán para los jubilados de mañana, pero si los jóvenes en edad de trabajar tienen un paro que supera el 52%, no sé quién pagará las jubilaciones de mañana. De no realizarse las reformas necesarias para hacer sostenible el sistema los jubilados del mañana tendrán unas pensiones más bajas que las actuales, veremos que hacen los políticos, pero recomendaría un plan de pensiones que complemente a la pensión a cualquiera a día de hoy. A parte de tener una jubilación más tranquila podremos beneficiarnos de diversas ventajas fiscales.

Para atajar esto y reducir el gasto del estado, el gobierno ha ido poniendo parches al problema, aumentando la edad de jubilación hasta los 67 años, etc. Que nadie se engañe, esto no solucionará nada, tendrá que haber reformas más profundas tarde o temprano.

La realidad es que cada vez se accede más tarde a un puesto de trabajo y que cada vez es más frecuente que la gente pase períodos sin trabajar a lo largo de su vida laboral (hace años permanecías en la misma empresa toda la vida) y más con la reforma laboral llevada a cabo por el gobierno en la que tu puesto de trabajo peligra de un día para otro. Esto hace que sea casi una utopía cotizar durante 37 años (años cotizados para recibir el 100% de jubilación, antes eran 35) para conseguir una jubilación medianamente tranquila, porque a lo largo de tu vida laboral, probablemente habrá períodos de inactividad y no podremos obtener el 100% de la pensión que nos correspondería, veríamos mermada nuestra pensión a través de los coeficientes reductores, que por cierto han aumentado hasta el 7,5% con la última reforma. Esto supone que por cada año de menos hasta los 37 años cotizados, obtendríamos un 7,5% menos de jubilación. Si nos retiramos con 35 años cotizados, veríamos reducida nuestra jubilación en un 15%.

Las soluciones que se barajan para este problema son diversas, generalmente todas apuntan a reducir el coste que suponen las pensiones al Estado, desde organismos como la OCDE y la UE así lo señalan, ya sea vía aumentando la edad de jubilación y de prejubilación, recortando directamente las pensiones, complementándolas con aportaciones personales o haciendo que se cobrase en función del total de años cotizados.

coste de pensiones publicas como porcentaje del PIB

La mayoría de los países europeos se han enfrentado a este problema y han tomados medidas al respecto, aunque difieren de unos países a otros. Por un lado podemos señalar países como Francia, Alemania y Reino Unido que han llevado a cabo reformas paramétricas, que son aquellas que influyen en los parámetros que afectan al coste que suponen las pensiones para el estado. Las medidas son las que hemos mencionado anteriormente.

Y por otro lado países que han optado por complementar el sistema público de pensiones con sistemas de capitalización individual. Los sistemas de capitalización son como sistemas de pensiones privadas, que pueden ser gestionadas por el estado o por entidades privadas. A través de ellas cada individuo va aportando cierta cantidad para el día en que se jubile.

Veremos en los próximos años si los políticos de este país son realmente responsables (aunque visto lo visto, no se le pueden pedir peras al olmo) y se ponen de acuerdo en algo tan importante como la reforma del sistema de pensiones español ya que el actual sistema es insostenible.