Las líneas de crédito no arreglarán los problemas de tu pyme

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Imagina el flujo de dinero de tu negocio como el flujo de agua en un circuito. En un extremo del circuito tenemos una tubería de entrada que se alimenta de un depósito y en el lado opuesto tenemos otra tubería de salida de agua. El tubo de salida tiene un diámetro mayor que el diámetro de la tubería de entrada, por lo tanto el nivel de agua descenderá continuamente. Cuanto mayor sea el diámetro de la tubería de salida más rápidamente disminuirá la cantidad de agua que tenemos en el depósito.

Esto puede ser una metáfora de cómo puede estar funcionando su negocio, lógicamente es una simplificación que nos puede ayudar a entender la realidad de nuestra empresa.

En el caso de la gestión de una empresa nosotros tendremos una intensidad y frecuencia de entrada de dinero en caja que no podrá ser menor que la intensidad y frecuencia de salida. Tener unas ventas que superen nuestras expectativas no significa que la empresa sea rentable, en el caso de que haya un problema en el cálculo de los costes y de formación de los precios de venta, nuestra empresa puede no ser rentable.

Siguiendo con la metáfora, si vemos que el depósito de agua se va reduciendo a más velocidad de la esperada, podemos pensar que echar cubos de agua dentro del depósito será la solución para alcanzar un nivel normal de agua. Quizás tardemos mucho tiempo o sea muy costoso volcar esos cubos y, realmente, si sigue saliendo más agua por la tubería de salida, debido a su mayor tamaño, no resolveremos el problema. La única solución es igualar los flujos de entrada y salida. Tendremos que igualar los diámetros de las tuberías para que el nivel de agua se mantenga en un nivel que podamos controlar.

En nuestro negocio en vez de cubos de agua buscaremos financiación externa para intentar recuperar el control financiero de nuestra empresa y equilibrar las cuentas, pero recurrir en exceso a la financiación exterior puede agravar el problema en vez de solucionarlo ya que los intereses irán minando nuestro negocio. La solución es la misma que en el caso del depósito de agua, tendremos que igualar los flujos de entrada y salida. Debemos establecer los costes y precios correctos para recuperar el control financiero de nuestro negocio.

Con esta analogía hemos visto como el hecho de recurrir siempre a una línea de crédito no va a resolver el verdadero problema o bache que esté pasando nuestro negocio. Recurrir al crédito puede darnos un tiempo extra para solucionar el problema real, pero si éste no está identificado o nos hemos equivocado en el diagnóstico, no lo solucionará, sino que puede que incluso acelere el proceso y debamos echar el cierre.