Marketing y empresas en tiempos de crisis

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Parece lógico que cuando la crisis golpea a una pequeña empresa el primer paso es recortar el gasto en áreas que no son vitales para el funcionamiento normal de la empresa, tales como el marketing, por ejemplo. ¿Cierto?… Error!! Pues esto supone un fallo, ya que la solución viene por mantener o aumentar dicha inversión en marketing.

El entorno empresarial, bajo estas nuevas circunstancias económicas, se está viendo afectado por la necesidad de adaptarse a las nuevas condiciones que dicta el mercado. Pero lo que se observa, es que se intenta recortar a toda costa sin pensar en las consecuencias o pararse a pensar que impacto, positivo o negativo, tendrán dichos recortes en el área de marketing.

La crisis debe ser vista como una oportunidad para hacer más eficientes los modelos de gestión de las empresas, ya sean grandes o pequeñas. Por lo tanto, es indispensable contar con una orientación al mercado para planificar e invertir en el marketing de nuestra empresa.

Las empresas que se limitan a cumplir objetivos a corto plazo, pueden llegar a sufrir cierto nivel de “miopía”. Esto significa, que no identificarán los nuevos patrones de comportamiento que pondrán de manifiesto los consumidores en el futuro, tampoco podrán adelantarse a las oportunidades de mercado que surjan, ni de la aparición de nuevos enfoques tecnológicos. Cada vez los consumidores se muestran más racionales en sus proceso de toma de decisiones y más sensibles a los cambios en el mercado, atentos a cualquier detalle, por lo tanto las empresas deberán optar por mayores niveles de transparencia y fomentar una cultura de confianza en los nuevos modelos de segmentación que lleven a cabo.

Caminando hacia un marketing más relacional

Actualmente estamos viviendo un cambio hacia un marketing más relacional donde las marcas y empresas tendrán que estar donde estén los consumidores, por eso la presencia online, a día de hoy y en vistas del futuro que se plantea, se convierte en algo ineludible.

El área de marketing de cualquier empresa, y sobre todo en las Pymes, son muy sensibles a las variaciones macro de la economía. Estos cambios en el marco económico conducen a una desinversión en estas áreas, que en el corto plazo podrán suponer un ahorro, pero a largo plazo suelen tener consecuencias negativas como las que mencionamos anteriormente.

Las empresas en estos momentos deben prepararse para cuando la situación de crisis mejore, se deberían establecer lazos más fuertes con nuestros clientes, adaptar ofertas, crear soluciones para cada contexto y apostar por un plan de comercialización que se cimiente en la ambición y la creatividad.

En situaciones como la actual es donde uno debe tomar mayores riesgos, pero realmente son pocas las empresas que se lo pueden permitir. El miedo nos bloquea y perdemos la capacidad de planear e innovar.

Vivimos en un círculo vicioso donde las inversiones cada vez son menores debido a que las expectativas de ventas también lo son. Las estrategias de marketing de las empresas se están aclimatando a este momento de incertidumbre, donde lo que predomina es el “hacer más por menos”. Ante esta premisa la imaginación y la creatividad es la clave.