¿Cómo funciona el mercado interbancario español?

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Los Bancos y Cajas prestan y toman fondos para rentabilizar sus inversiones y hacer frente a sus necesidades de liquidez. Estas entidades financieras conforman el mercado interbancario español.

En todas las economías existen agentes que no gastan todo el dinero que ganan (ahorradores) y otros a los que les falta (inversores). En un momento dado, un agente económico (familias, empresas o gobiernos) puede ser ahorrador o inversor, dependiendo de varios factores como, por ejemplo, riqueza, renta actual y esperada, edad, tipos de interés, etc.

El sistema financiero se ha desarrollado para canalizar de forma adecuada el ahorro de la economía entre esos agentes. Las entidades financieras españolas (cajas de ahorros, cooperativas de crédito y bancos) actúan como intermediarios entre los ahorradores y los inversores: prestan fondos a los agentes deficitarios y toman de los excedentarios. Desde el punto de vista de las entidades financieras, en el primer caso se habla de inversiones (crédito) y en el segundo de financiaciones (ahorro).

En el balance de una entidad financiera aparecen, entre otras, las siguientes partidas: en el activo figuran las inversiones, esto es, el crédito, la cartera de renta fija (obligaciones, bonos, letras del tesoro…) y la renta variable (acciones); además, en el activo figuran los inmuebles y otras instalaciones; en el pasivo figuran los depósitos de clientes y las emisiones de empréstitos, así como los fondos propios de la entidad. Desde un punto de vista teórico, la situación ideal sería el equilibrio entre las respectivas masas de clientes (inversiones y financiaciones); en la práctica dicho equilibrio apenas se produce, porque la evolución del ahorro de los agentes y de la inversión suele producirse con ritmos diferentes y las entidades “cierran” esas diferencias acudiendo al mercado interbancario para financiarse (en caso de ser deficitarias de fondos), o para invertir sus recursos (en caso de excedentes).

Las instituciones financieras deben mantener en caja el saldo suficiente (encaje) para hacer frente a las necesidades de sus clientes y deben cumplir el coeficiente de reservas mínimas (antiguo coeficiente de caja). Dependiendo de la situación concreta del mercado, puede ocurrir que una entidad cualquiera que habitualmente mantenga una posición de prestador neto, necesite tomar prestados fondos; esa razón es, puntualmente, uno de los principales impulsores del mercado interbancario; en dicho mercado se producen transacciones de dos tipos:

  • Operaciones de regulación monetaria entre las entidades de depósito y las autoridades monetarias.
  • Operaciones entre las propias entidades de depósitos, en las que se prestan entre sí fondos a unos tipos de interés y plazos determinados.

Como puede comprenderse a la vista de su nombre, el mercado interbancario español es un mercado restringido a las entidades financieras; los plazos a los que se negocian las operaciones suelen ser muy cortos: el 90% de ellas se cruzan al plazo de un día.

Para poner en contacto a las diversas entidades participantes en el mercado, existen unos intermediarios denominados “brokers”. Estos agentes conocen el mercado y saben las cantidades que se negocian, es decir, los importes que “sobran” a algunas entidades y “faltan” a otras; además de los importes, también conocen los diferentes plazos a los que cada institución requiere fondos y el tipo de interés que están dispuestas a pagar una y quieren cobrar otras. Los brokers se encargan de “casar”, en importe, plazo y tipo, las diferentes necesidades de cada una de las entidades financieras.

El mercado interbancario no tiene sede física: las negociaciones y cierre de acuerdos se realizan vía telefónica; la liquidación de las operaciones se efectúa mediante cargos y abonos en las cuentas que las entidades mantienen en el Banco de España, a través del Servicio Telefónico del Mercado de Dinero (STMD).

Este organismo, el STMD se creó para gestionar la ejecución, compensación y liquidación de las operaciones negociadas en los mercados monetarios. La liquidación de estas operaciones se hace efectiva en una cuenta corriente especial denominada Cuenta de Tesorería, que recoge principalmente las compensaciones de los distintos mercados. Al adoptar la moneda única el STMD se transformó en un sistema de pagos en euros en tiempo real: el Servicio de Liquidación del Banco de España. El SLBE procesa una a una las órdenes que recibe y cumple funciones de case (por ejemplo para los mercados de depósitos interbancarios) y registro de las órdenes. Además, facilita una información muy completa del estado de las órdenes a sus participantes y de las posiciones en las cuentas de efectivo del SLBE donde liquida.