Las metas financieras en nuestras finanzas personales

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Cada vez la gente muestra más su insatisfacción con las entidades financieras, una de las causas puede ser la proliferación de productos y mercados complejos que han elevado el riesgo de las actividades financieras, además de las malas prácticas que han llevado en los últimos tiempos (participaciones preferentes, etc.).

Otra de las causas de insatisfacción puede deberse a la mala formación financiera que tenemos, ya que cuando elegimos un producto, no elegimos el que mejor se adapta a nuestras necesidades porque no sabemos cómo funcionan, y nos dejamos aconsejar por los comerciales de las entidades bancarias, los cuales nos suelen vender lo que más le interesa a la entidad.

Antes de decidir qué parte de nuestros ingresos dedicamos a inversión o a consumo, debemos aclarar cuáles son nuestras necesidades para poder concretar nuestras metas financieras. Podemos empezar estableciendo cuáles son nuestras necesidades financieras, simplificando mucho las opciones, podemos encontrarnos:

La acumulación de capital

Si nuestra meta financiera es la acumulación de capital, entonces nos estaremos poniendo un objetivo a largo plazo. Son objetivos en los cuales sacrificaremos consumo presente con la finalidad de hacer frente a necesidades futuras. Estas necesidades futuras podrían ser las siguientes:

  • Para hacer frente a emergencias futuras
  • Para mantener nuestro poder adquisitivo después de la jubilación
  • Por seguridad
  • Para destinarlo a la educación de nuestros hijos

Protegernos contra riesgos o imprevistos personales

Estos riesgos suelen constituir uno de las necesidades más frecuentes de cualquier persona, y podemos distinguir los siguientes:

  • Riesgos derivados de la salud (enfermedad, invalidez o fallecimiento)
  • Riesgos de propiedades (incendio, robo, etc.)

Compra de vivienda

La cantidad que destinamos en España por persona a la inversión en vivienda es de los más altos del mundo. La vivienda es uno de los productos de inversión y de ahorro fiscal más utilizados en las últimas décadas, sin embargo, si nos fijamos en el lado del alquiler, estamos a la cola de Europa y esperemos que vaya cambiando en los próximos años.

La vivienda supone una meta financiera importante para muchas personas ya que lo consideran como algo que le otorgará seguridad y estabilidad financiera en nuestras finanzas personales.

Pagar menos impuestos

Un buen conocimiento de nuestras inversiones y el manejo de los instrumentos correctos, nos puede ayudar a rebajar la factura fiscal. Aunque la dificultad que existe en conocer todos los entresijos fiscales hace que si nuestra meta es ésta, tengamos que acudir a un asesor financiero.

Pueden existir muchas más metas financieras que aquí no hemos mencionado, pero las que están son las más comunes. Cada persona debe fijarse cuáles son las suyas antes de tomar decisiones de forma apresurada que lastre  la consecución de sus metas y al fin y al cabo de sus finanzas personales.