Qué es la Single Euro Payments Area (SEPA)

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La Single Euro Payments Area (SEPA) o Zona Única de Pagos en Euros, es una iniciativa del Banco Central Europeo (BCE), que unificará todos los mercados de pago al por menor en la zona euro. Además simplificará los pagos electrónicos transfronterizos que se realicen en euros. A este programa se han unido un total de 32 países (27 de la UE más Islandia, Mónaco, Liechtenstein, Suiza y Noruega).

Aunque los programas TARGET/TARGET2 han ayudado a crear un sistema común de grandes pagos para el euro, los pagos electrónicos de baja cuantía están siendo tratados de diferente manera en toda la Eurozona.

En 2004, la SEPA fue presentada como un programa diseñado para facilitar la integración de los mercados de pagos al por menor. La iniciativa ha pasado por tres etapas: una fase de diseño, un período de integración y por último una fase de migración total al nuevo sistema. La SEPA está a punto de completar esta última fase, ya que entrará en vigor en febrero de 2014.

paises single euro payments area (SEPA)
Países adheridos a la SEPA

Desde el Banco Central Europeo se describe la Zona Única de Pagos en Euros como un área en la que los consumidores, empresas y otros actores económicos, cobrar y pagar en euros, ya sea dentro o fuera de las fronteras nacionales, con las mismas condicionas básicas, derechos y obligaciones, independientemente de su ubicación.

Todo esto servirá para reforzar la integración europea y hacer una notable contribución a la agenda de Lisboa, cuyo objetivo es fomentar la competitividad y asegurar el desarrollo continuo de la economía europea.

Este nuevo mercado de pagos más integrados, traerá consigo importantes beneficios económicos, fomentará la competencia y la innovación.

Principales características

Podemos señalar las principales características de la SEPA como:

  1. El euro como moneda única.
  2. Un único conjunto de instrumentos de pagos en euros (transferencias, pagos con tarjetas y adeudos).
  3. Infraestructuras de procesamiento eficientes para los pagos en euros.
  4. Normas técnicas comunes.
  5. Prácticas comerciales comunes.
  6. Base jurídica armonizada.
  7. Desarrollo continuo de nuevos servicios al cliente.

La integración de los mercados a través de la SEPA requerirá la cooperación entre varias partes, entre ellas la industria europeas de banca y liquidación, el Banco Central Europeo, las principales empresas de la Eurozona, así como la Unión Europea y los gobiernos constituyentes. Todas estas industrias, en particular el sector bancario, participan en gran medida en la ejecución y planificación de la Single Euro Payments Area.

El sector bancario europeo es responsable de la reestructuración de los sistemas de pago de la eurozona. Esta reestructuración, a corto plazo, genera unos costes considerables, sin embargo, en el mediano y largo plazo, el sector bancario europeo se beneficiará de un ahorro en costes y potenciará la aparición de nuevas fuentes de ingresos. Para coordinar sus esfuerzos, la industria ha creado un órgano de toma de decisiones para gestionar y coordinar el proyecto SEPA. Este órgano, el Consejo Europeo de Pagos (EPC), se compone de 74 bancos europeos y de asociaciones bancarias, incluidas las tres asociaciones europeas del sector creditico y de la Asociación Bancaria del Euro (EBA).

Participantes de la industria de la UE como Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza están representados en el EPC, cuya labor cubre todos los pagos en euros en estos países.

Varios proveedores de infraestructuras, tales como las Cámaras de Compensación Automatizada (ACH) y las empresas que procesan los pagos por tarjetas (crédito y débito) están participando activamente en esta tarea. La Asociación Europea de Cámaras de Compensación Automatizada (EACHA) ha desarrollado una serie de procesos para garantizar la interoperabilidad entre las diferentes infraestructuras.

Desde el 1 de febrero de 2014 vamos a ver el fin de los sistemas nacionales de compensación del Euro en toda Europa. El principal cambio para el cliente es que tendrán que convertir los Códigos de Cuenta de Cliente (CCC) por otros códigos alfanuméricos, el BIC y el IBAN, que tratan de unificar y homogeneizar la identificación de cuentas en todos los países.