Qué son los dark pools

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A muchos no les sonará el término de “dark pool” ya que no forma parte del vocabulario de los pequeños inversores. Un dark pool está relacionado con los intercambios privados o foros de negociación de valores que se encuentran fuera del control de los mercados organizados tradicionales como puedan ser las bolsas de valores. Los dark pools no están disponibles para los pequeños inversores.

Su origen, allá por 1980, fue para facilitar el comercio de grandes bloques de valores por parte de los inversores institucionales, que no quieren influir en los mercados con este tipo de operaciones y en consecuencia obtener precios desfavorables para sus intereses.

En 2005 los dark pools suponían en torno un 3%-5% de la actividad global de los mercados, y hoy en día, algunas informaciones revelan que se movió en estos mercados un 13% del volumen total de los intercambios en todo el mundo. Este 13% representa, el volumen de toda Europa. Como vemos, las operaciones en este tipo de plataformas privadas han ido aumentando y en los últimos años parece que su ritmo de crecimiento se va acelerando.

Todo lo que rodea este tipo de mercado es bastante oscuro y falto de transparencia. Aunque hay cierta regulación, ésta es muy limitada. Los precios de negociación en este ámbito no son visibles para cualquier persona, incluso para los participantes. Y los participantes tampoco saben quién está al otro lado de la operación. El precio solo se conoce una vez hecha la transacción. En este enlace podréis encontrar una lista con algunos de los dark pools que existen.

¿Qué se busca con esto?

Como hemos dicho, la finalidad de este tipo de mercados es la de minimizar el impacto en el mercado. Al restringir el acceso a los participantes no deseados (por ejemplo empresas que se dedican al trading de alta frecuencia), y al no revelar las cotizaciones, los dark pools permiten a los inversores institucionales evitar la fuga de información y realizar operaciones más eficientes.

Más concretamente, estos mercados, brindan la posibilidad de obtener mejores precios y menores costes en las transacciones que se lleven a cabo. Por estas razones, son muy populares en las transacciones de grandes bloques.

Consecuencias de la existencia de los dark pools

Para el pequeño inversor los efectos derivados de las operaciones en los dark pools pueden ser positivos. Por ejemplo, si tenemos un fondo de pensiones, y este es controlado por un gran inversor que pueda participar en estos mercados, podrían estar obteniendo mejores rentabilidades, y por lo tanto, nos ofrecerán mejores condiciones para nuestra jubilación.

Otras consecuencias de este tipo de mercados, que se encuentran al margen, es que cada vez la diferencia de los precios con los mercados tradicionales o regulados son cada vez es más grande, y claro, a nadie le gusta pagar más caro algo que en otro lado es mucho más barato.

El principal problema es que el mayor peligro que tienen los dark pools es que no sabemos cómo funcionan realmente, qué está pasando o quien está operando dentro de ellos. Los compradores y vendedores de estos mercados lo que esperan es un alto grado de confidencialidad sobre las operaciones que llevan a cabo.