Tarjetas de crédito vs tarjetas de débito

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En nuestro país existen dos tipos básicos de tarjetas: las de débito y las de crédito, estas tarjetas de plástico son de naturaleza diferentes y tienen usos distintos, por lo que conviene repetir una vez más sus características.

En los últimos años el número de tarjetas de débito ha crecido de modo exponencial, las causas son varias, una es que cada vez un mayor número de empresas e instituciones gubernamentales prefiere este tipo de mecanismo para el pago de salarios.

Sin embargo, las tarjetas de débito también se han vuelto muy populares ya que por medio de éstas se puede acceder a los propios recursos y no es necesario cargar con el efectivo. Estas tarjetas también ofrecen la posibilidad de realizar pagos de compras en tiendas y restaurantes, bastará con firmar un recibo para que el dinero sea descontado de nuestro saldo.

Por su parte, las tarjetas de crédito requieren, para su obtención, comprobar un mínimo de ingresos, y generan pago por comisiones por la obtención de la tarjeta y la anualidad correspondiente. Además, al utilizarlas los tipos de interés del crédito promedia el 24% anual que afectarán a la estabilidad de nuestras finanzas personales.

Otra cuestión a favor de las tarjetas de débito es que no pueden provocarnos un descubierto en la cuenta, y por lo tanto no cargaremos con los intereses por demora, como sí puede suceder en las tarjetas de crédito

Indudablemente un crédito bien utilizado y sobre todo racionado permite la compra de bienes de alto coste que con el salario difícilmente se podrían adquirir; sin embargo, es de suma importancia cuidar los niveles de endeudamiento y que seamos conscientes de nuestra capacidad de pago y de la cuantía de nuestros ingresos y deudas.

En el caso de la tarjeta de crédito, tenga presente que el uso adecuado de ésta permitirá tener la liquidez suficiente para enfrentar una emergencia, la compra de algún bien o aprovechar alguna oportunidad.

Precauciones en el uso de las tarjetas de crédito y débito

  • No lleve consigo sus tarjetas a menos que vaya a utilizarlas, de este manera disminuye el riesgo de que las roben y hagan mal uso de ellas.
  • En la medida de lo posible realice sus operaciones en los cajeros de su banco, así disminuirá el coste de sus transacciones.
  • Pregunte en su institución bancaria a cuántos retiros sin coste tenemos derecho, existe la política de que después de cierto número cada operación tiene un coste.
  • Nunca pierda de vista su tarjeta cuando realice alguna operación, gran parte de los fraudes los cometen vendedores que disponen de dinero sin autorización o que scanean los datos de la banda magnética para venderlos a algún falsificador.
  • No permita que pasen dos veces su tarjeta de débito por la terminal electrónica, ya que el saldo de su cuenta se verá afectado con un doble cargo.
  • Reporte cualquier anomalía, robo o extravío de inmediato.
  • Elabore un registro de todas sus operaciones, el cual deberá cotejar con el estado de cuenta que le envía el banco. Además a través de este registro tendremos un mayor control de nuestras finanzas personales.