Trampas en la gestión de la economía doméstica

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En ocasiones no las vemos pero existen trampas financieras en cada esquina. Trampas en la gestión de nuestra economía doméstica y en las cuales caemos cuando somos demasiado inteligentes (o creemos que lo somos) en la forma en que manejamos nuestro dinero. Tal vez pensamos que podemos hacer un buen negocio con el 0% de interés, tenemos un presupuesto pero en realidad no lo seguimos cada mes, o cogemos dinero de nuestros ahorros porque en el futuro lo recuperaremos. Parece que esto no nos va a afectar y que son actuaciones inofensivas, pero si vamos más allá veremos cómo pueden robarnos la paz que tenemos con nuestras finanzas personales.

 0% de interés

Suena bien, después de todo usted no está pagando ningún interés salvo que no realice un pago. Mucha gente usa la financiación al 0% para la compra de televisores y electrodomésticos, sin embargo esto no es tan bueno como parece. 0% de financiamiento sigue siendo deuda, no importa cómo se mire. Uno queda encerrado en los pagos cada mes hasta que se paga y normalmente hay grandes sanciones si no se cumple.

El mayor problema con este tipo de financiamiento es suponer que siempre se tiene el dinero para hacer los pagos cada mes. Y cuanto mayor sea el pago, más grande es la presunción que uno está haciendo. Los gastos extraordinarios llevan ese nombre porque pueden venir de vez en cuando y si contamos con un dinero escaso, podría verse obligado a no realizar una mensualidad o tener que poner ese gasto sorpresa en una tarjeta de crédito.

No seguir su presupuesto

Creamos un presupuesto personal mensual para administrar el gasto de cada mes. Sería ridículo decir que siempre nos vamos a mantener dentro del presupuesto. Ya sea porque compró más alimentos de lo normal o ha aumentado el precios del gas. Si incurrimos constantemente en el defecto de hacer caso omiso al plan y no corregimos los gastos excesivos, vamos a estar cavando un agujero del que va a ser difícil salir.

Coger dinero de nuestros ahorros

Tal vez hemos sido informados de que recibiremos una extra o bonificación en el trabajo, pero no lo haremos hasta que pase un par de meses. Es bastante fácil dejarse llevar y tirar de los ahorros a sabiendas que en el futuro lo vamos a recuperar. El problema es usar el dinero hoy, dinero que puede necesitar en el futuro, porque ¿qué pasaría si ese dinero no llega nunca? 

Si hemos pedido prestado basados en la suposición de que tendremos dinero en el futuro estaremos tentando a la suerte. Hemos de ser muy cautelosos y pensar las cosas detenidamente antes de lanzarnos a la piscina porque quizá acabemos ahogados.