Ventajas y desventajas de cotizar en bolsa para las empresas

2083

La bolsa es un indicador fundamental a la hora de medir el estado de la economía de un país. Como se ha demostrado a lo largo de la historia, los grandes descalabros bursátiles, como los cracks ocurridos, han sido señales anticipadas de la recesión que afectaría a la economía meses después.

Ventajas de cotizar en bolsa para las empresas

Para algunas empresas resulta atractivo invertir en bolsa ya que de hacerlo gozarán de ciertas ventajas. Algunas de esas ventajas son las siguientes:

Con la entrada a bolsa la empresa consigue diversificar y abaratar los costes de sus fuentes de financiación.

Las acciones suponen una parte del capital social de la empresa que será repartido entre un grupo numeroso de accionistas con su salida a bolsa. Esto es beneficioso, ya que si las acciones están muy repartidas, se reduce la posibilidad que alguien de fuera controle la empresa. Hay que decir que esto no es imposible, ya que grupos fuertes de accionistas podrán ponerse de acuerdo y tomar el control de la empresa si su número de acciones es suficiente.

Las acciones emitidas por una empresa se pueden vender en la bolsa en cualquier momento, lo que dota a éstas de una buena liquidez.

En cuanto a la imagen de la empresa, cabe destacar que cotizar en bolsa le aporta una imagen de empresa importante a la cual se le hace publicidad en todos los medios que informen sobre las cotizaciones bursátiles.

La empresa y los inversores pueden saber en todo momento el valor de mercado de las acciones emitidas. Esto no sucede en una empresa que no esté en la bolsa.

Desventajas de cotizar en bolsa para las empresas

Sin embargo, la cotización en la bolsa tiene algunas desventajas para las empresas:

Como hemos dicho anteriormente, la conjunción de varios grupos de accionistas importantes, podría acabar con la pérdida de poder de la cúpula fundadora.

Las empresas deben dar información periódicamente a sus accionistas y al órgano que supervisa la bolsa (en España la CNMV). Además deben realizar auditorías externas y tienen que seguir una serie de normas internacionales.

Como tienen que tener una mayor transparencia, estas empresas se encuentran más controladas por las autoridades.

Todas estas desventajas hacen que las empresas tengan que apostar por una mayor profesionalización y especialización a la hora de la gestión empresarial.